Diario Sur

Un Parque de Los Ángeles no apto para la vuelta al cole

Papeleras arrancadas y volcadas sobre el suelo.
Papeleras arrancadas y volcadas sobre el suelo. / N.T.
  • Los estudiantes del colegio de la zona se encuentran con los alrededores de su centro arrasado y sucio

Los escolares del Colegio Público Los Ángeles, junto a la avenida Simón Bolívar, se encontraron ayer en su primer día de clase con los alrededores de su centro como si por allí hubiera pasado un ciclón: la mayoría de las papeleras aparecían arrancadas de sus pilares y volcadas en el suelo, mientras que las basuras que contenían estaban esparcidas por el parque, además de haber desperdicios, botellas y envases en los bancos y demás zonas del recinto. Pero no fue un ciclón, y los escolares recibieron en su primer día de clase una lección de lo que no se debe hacer. Porque a la vista de las fotografías se aprecia que no fue algo circunstancial, y además no es la primera vez que sucede en ese mismo lugar.

Un Parque de Los Ángeles no apto para la vuelta al cole

«Nos hemos encontrado todo esto así y algunos niños preguntaban qué había pasado, y le hemos dicho que eran gamberradas», comentaba una madre. «Una gamberrada y algo más, porque hay que ver cómo lo han dejado todo. Y luego nos quejamos de que la ciudad está sucia. ¿Pero cómo van a estar las cosas limpias si hay mucho guarro suelto y mucho gamberro?», exclamaba otra mujer. «La pena es que no cojan a quien hace esto y, además de una multa, le obliguen a recoger todo lo que ha ensuciado y a pagar de su bolsillo los daños que ha ocasionado», señalaba.

Los servicios de limpieza intervinieron a lo largo de la mañana para recoger las basuras esparcidas por el parque y para colocar las papeleras que se tenían en pie, pues otras ya no servían y deberán ser sustituidas, al haber sido arrancadas de cuajo y haber dañado su sujeción. Así que en este primer día de clase, muchos escolares habrán tenido la oportunidad de aprender lo absurdo y dañino que resulta hacer ese tipo de actos vandálicos que por desgracia tan comunes son en esta ciudad. «¿Y qué se puede hacer para evitarlo?», se pregunta más de un ciudadano. Concienciación y educación. Y también sanción, porque lamentablemente muchos son los que piensan que este tipo de actos, y otros similares, solo se arreglan con una buena multa y que en caso de que los autores sean menores de edad penal, recaiga en sus padres.