Diario Sur

La madre alertó a uno de sus hijos del estado de ansiedad de otro antes de la tragedia

Una treintena de personas guardaron ayer un minuto de silencio a las puertas de donde trabajaba Teresa.
Una treintena de personas guardaron ayer un minuto de silencio a las puertas de donde trabajaba Teresa. / Sur
  • La hipótesis que mantiene la Policía sobre lo ocurrido en El Palo es que uno de los hijos mató primero a su madre y luego a su hermano, para acabar suicidándose

La tarde anterior a que se produjera la tragedia de El Palo, Juan Carlos M. R. estuvo en casa de su madre. No fue una casualidad. Al parecer, ella, a quien horas más tarde hallaría muerta junto a los cuerpos sin vida de sus dos hermanos, le había llamado preocupada por el estado de ansiedad que presentaba uno de ellos.

Fue el motivo que le llevó a acudir entonces al piso situado en el número 45 de la Carretera de Almería, en el que Teresa R.S. –su madre, que tenía 59 años– convivía con sus hermanos –Raúl y Javier, ambos de más de 30–. De hecho, las fuentes consultadas por este periódico aseguran que uno de los hermanos de Juan Carlos estaba últimamente «muy raro».

Al respecto, manifestaron que tenía una mirada rara, como perdida. Por ello, se baraja la posibilidad de que este hijo de Teresa sufriera un brote psicótico cuando tuvo lugar el terrible suceso.

Este aspecto reforzaría la principal hipótesis con la que trabajan los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) que llevan a cabo las pesquisas para esclarecer lo ocurrido. Fue el propio subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones, quien confirmó ayer que esta línea de investigación apunta a que habría sido uno de los hijos el que mató con un cuchillo a sus familiares y luego se quitó la vida con el mismo arma blanca.

Briones manifestó que las muertes se podrían haber producido después de una discusión en el ámbito familiar. En este sentido, añadió que uno de los hermanos fallecidos estaba atravesando por ciertos problemas económicos.

La citada línea de trabajo también estaría fortalecida por las lesiones que presentaban los cuerpos, que fueron descubiertos por el propio Juan Carlos –de 37 años–, cuando, al no tener noticias de sus familiares, decidió acudir a la vivienda al día siguiente. Él es el único de los tres hermanos que se había emancipado y no vivía con su madre. Briones indicó que uno de los hermanos muertos tiene en los brazos y antebrazos heridas que apuntan que pudiera estar defendiéndose de una agresión de arma blanca, como son cortes en los brazos y en las manos.

Incisiones autoinfligidas

En cuanto al otro hijo de Teresa fallecido, el subdelegado aseguró que presenta incisiones a la altura del tórax que podrían indicar que habrían sido autoinfligidas. Pese a ello, pidió cautela y prudencia, ya que la investigación sobre lo ocurrido aún está abierta.

Mientras las pesquisas continúan su curso, la barriada de El Palo sigue conmocionada por la tragedia que se produjo en el número 45 de la Carretera de Almería. El pesar por lo ocurrido se pudo palpar ayer en el Centro de Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento en el Distrito Este.

El que era el lugar habitual de trabajo de Teresa se convirtió en el escenario en el que se guardó un minuto de silencio tras la tragedia. Allí se congregaron una treintena de personas, entre las que había amigos y compañeros de esta mujer fallecida a manos, supuestamente, de uno de sus tres hijos. Además, el acto estuvo encabezado por el edil de Derechos Sociales del Consistorio, Julio Andrade.

De forma simultánea se guardaba otro minuto de silencio en la sede del Área de Bienestar Social, situada en el edificio de Tabacalera. El sentimiento en los actos era compartido: nadie podía creer lo que había ocurrido solo unas horas antes.