Diario Sur

Una madre «luchadora» y unos hijos que hacían vida normal en el barrio

Numerosos vecinos se arremolinaron junto al edificio donde ocurrieron los hechos.
Numerosos vecinos se arremolinaron junto al edificio donde ocurrieron los hechos. / Álvaro Cabrera
  • El Palo vivió ayer horas de conmoción al conocer la trágica noticia de la muerte violenta de tres miembros de una misma familia en su domicilio

«La madre era una mujer luchadora y los hijos eran gente normal. No sabemos qué ha podido ocurrir para que pase esto». Vecinos de los fallecidos no daban crédito ayer a lo sucedido en el 6 F del número 45 de la Carretera de Almería. La madre, Teresa R. S., trabajaba como asistenta de ayuda a domicilio en la empresa municipal ‘Más cerca’, era auxiliar de hogar en el Centro de Servicios Sociales de El Palo y su función consistía en la atención a dependientes y personas mayores, según confirmó ayer a este periódico el concejal de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga y concejal también del distrito de El Palo Julio Andrade. «¿Quién ha sido?, ¿Tere?, no me digas, qué lástima», comentaban algunas vecinas y conocidas al ver la aglomeración de gente que siguió el operativo policial y judicial desplegado en torno al edificio desde el primer momento. «Era muy buena mujer, a mi madre la cuidó ella. Una pena», comentaba Antonio, un vecino emocionado por la triste noticia. «Vivía con dos de sus hijos y la veía a menudo sacar a sus perros, dos podencos y un yorkshire», señalaba otra vecina impactada también por lo ocurrido y con los ojos llorosos.

Los vecinos no daban crédito a lo sucedido.

Los vecinos no daban crédito a lo sucedido. / Álvaro Cabrera

Durante los primeros momentos, las versiones sobre lo sucedido fueron muy confusas. «Realmente no sabemos lo que ha podido ocurrir. Se está hablando de más y están diciendo que uno de los hijos ha llegado sobre la una y media, ha hecho eso, ha llamado a la policía y después ha arrojado las llaves por el balcón a los agentes para luego suicidarse, y eso no ha sido así», comentaba un conocido de la familia que prefería omitir su nombre. Otros amigos relataron que el más joven de los hermanos había regresado a la casa familiar tras estar trabajando fuera e indicaron que en estos momentos estaba atravesando por una situación un tanto delicada con algunos episodios de ansiedad. «Javi estaba últimamente angustiado, pero no nos podíamos imaginar algo así. Es increíble. Son una familia normal y esto ha sido una tragedia muy grande».

La expectación alrededor del edificio de la Carretera de Almería donde se encontraba la vivienda donde se hallaron los cuerpos de los fallecidos mientras la policía y la comisión judicial realizaban su trabajo no decreció en ningún momento y la policía tuvo que acordonar la zona. Algunos vecinos que venían de la playa se unieron a los corrillos comentando lo sucedido. Así hasta que cerca de las siete de la tarde, el hermano que realizó el hallazgo de los cadáveres abandonó visiblemente afectado el edificio casi cuatro horas después del trágico descubrimiento.