Diario Sur

C's quiere una Alameda peatonal en ambos lados y dejar el centro al tráfico

Cassá, en las dependencias de su grupo con las alegaciones a la ordenanza de mascotas. :: sur
Cassá, en las dependencias de su grupo con las alegaciones a la ordenanza de mascotas. :: sur
  • Juan Cassá le pide al alcalde que evite una consulta ciudadana, que haga «caso a los técnicos» y que no espere «a que llegue dinero de Europa»

En el debate sobre la posible peatonalización de la Alameda hay una cosa clara: todos los grupos municipales con representación en la Casona sostienen que sería una buena solución ganar espacio para el peatón a la hora de plantear la reurbanización de la zona tras las obras del metro. De acuerdo en principio en ese 'qué', los matices comienzan a llegar en el 'cómo'. Y el último en posicionarse en este sentido ha sido el grupo municipal Ciudadanos, cuyo portavoz, Juan Cassá, lo hizo ayer negando la mayor, es decir, insistiendo en qué es lo que no debe hacerse: «Peatonalizar el centro de la Alameda no tiene ni pies ni cabeza».

Precisamente esta es una de las opciones que están sobre la mesa del alcalde, Francisco de la Torre, para dar solución a una de las arterias fundamentales de la capital: permitir el tráfico en ambos laterales y peatonalizar la zona central, a modo de la Rambla de Barcelona. A pesar de que el primer edil aún no se ha decantado por ninguna de las posibilidades, es un hecho que en las asambleas ciudadanas que ha impulsado el Ayuntamiento para conocer la opinión de los vecinos el sentir mayoritario pasa por esta última propuesta.

Y ahí reside uno de los motivos de crítica de Ciudadanos al alcalde, en primer lugar porque tal y como manifestó Cassá ayer «sería más razonable peatonalizar ambos laterales dejando el tráfico en la zona central porque así además se daría impulso a la zona del Soho y a la entrada de calle Larios»; y en segundo término porque a su juicio habría que «huir de hacer una consulta popular para saber qué queremos hacer en la Alameda, porque ya se sabe lo que queremos». En ese 'aviso a navegantes', el portavoz de C's pidió al primer edil que «haga caso a los técnicos» y sobre todo que «no entre en conflicto» con la Junta de Andalucía: «No nos embarranquemos en este proyecto y no entremos en luchas entre instituciones como nos pasa con el metro y en otros asuntos». En su catálogo de sugerencias para la Alameda y para el alcalde, Cassá añadió otra que él considera «fundamental»: «No podemos esperar a que nos llegue el dinero de Europa, porque tenemos que encararlo ya y hacerlo con valentía. Primero tenemos que poner el dinero y luego ver si Europa lo cofinancia», zanjó el edil del partido naranja, que calcula que con su visión «pragmática» del proyecto la obra podría estar lista en dos o tres años.

Ordenanza para mascotas

En otro orden de cosas, Ciudadanos avanzó también ayer que ha hecho una serie de alegaciones a la nueva ordenanza de Bienestar, Protección y Tenencia responsable de mascotas, y que entre ellas está el rechazo de la propuesta un banco de ADN para registrar el perfil genético de animales. A juicio de Cassá, esta medida «no será eficaz» para prevenir comportamientos incívicos por parte de los dueños de las mascotas «porque la posibilidad de que haya confusiones es evidente». En su lugar, propone que se impulsen campañas generalizadas de concienciación ciudadana, más eficaces porque, a su juicio, «el malagueño suele ser una persona educada que responde cuando se les explican las cosas». Para los que aún queden sin ajustarse a las normas elementales del civismo, Cassá sugiere el impulso de unas patrullas especializadas con capacidad para sancionar que velen desde la primera línea de calle por el cumplimiento de las normas y que «podrían estar integradas por técnicos de Medio Ambiente».

La discrepancia del partido naranja también se mete de lleno en la propuesta municipal de «tipificar» las colonias de gatos ferales (asilvestrados) «ya que eso va en contra de una norma superior de la Junta de Andalucía», zanjó el portavoz de C's. Además, el grupo apuesta por sacar a estos gatos de la calle y «llevarlos a un lugar, pero no podemos potenciar tenerlos en la calle porque son un peligro cuando salen a la carretera y un foco de infecciones sobre todo cerca de colegios y hospitales».