Diario Sur

Más de 3.500 familias solicitan la ayuda municipal del bono de alimentación

  • En esta segunda convocatoria de ayudas los beneficiados también podrán comprar alimentos, no sólo acudir a negocios de restauración

La segunda convocatoria de prestaciones para bonos de alimentación que impulsa el Ayuntamiento de Málaga a través del Área de Servicios Sociales cerró ayer el plazo de solicitudes con más de 3.500 peticiones de familias que esperan acogerse a esta ayuda municipal. A pesar de que no será hasta final de esta semana cuando se conocerá el número exacto de solicitudes, fuentes del área confirmaron ayer a SUR que se ha experimentado un cambio notable con respecto al año pasado, cuando más de 6.000 familias estrenaban esta convocatoria de prestación municipal. De todas ellas, en 2015 se atendieron a más de 200 unidades familiares, en primer lugar para ajustarse al presupuesto que había contemplado el Ayuntamiento para el bono alimentación (100.000 euros) y en segundo lugar porque muchas de ellas no se ajustaban a los requisitos que fijó el Área de Servicios Sociales.

Requisitos muy específicos

En concreto, esta convocatoria, que fue puesta en marcha a partir de una iniciativa del grupo municipal de Ciudadanos, está pensada para familias con empleo y que una vez pagados los gastos fijos de su vivienda y los correspondientes a los suministros energéticos básicos (electricidad, agua o gas) no tienen capacidad económica suficiente para afrontar los gastos de alimentación. Es decir, la castigada clase media que ha dejado la crisis económica. A todas ellas va dirigida esta ayuda que en esta nueva convocatoria presenta dos novedades sustanciales: en primer lugar, el presupuesto, que asciende de los 100.000 de 2015 a 300.000 euros en 2016. Por otra parte, el pasado año el bono alimentación consistía en una tarjeta monedero con el que las familias seleccionadas en la convocatoria podían comer en establecimientos de restauración de la ciudad mediante un proceso que se anunciaba «ágil y sencillo» y que además salvaguardaba tanto la intimidad de la familia como su salud alimenticia. Con esta medida se pretendía además dar un impulso en materia de empleo en los negocios de hostelería de la capital, sin embargo, y en un sentido práctico, el bono alimentación no ha tenido un efecto tan visible en ese ámbito.

En este sentido, la segunda novedad en esta convocatoria incluye la posibilidad de que las familias también puedan comprar los alimentos en supermercados. Con esta última opción se da respuesta además a la demanda de muchas familias, que en ese caso tendrán que justificar las compras en los negocios de alimentación mediante las facturas. También se mantiene la opción de acudir a un restaurante de la ciudad.

Una vez recopiladas todas las solicitudes, está previsto que el Área de Derechos Sociales publique la relación de familias beneficiadas a lo largo del mes de octubre. Previsiblemente la ayuda llegará a una cantidad mayor que las 200 atendidas en 2015, pero los impulsores de esta medida también contemplan la posibilidad -aún por definir- de que en lugar de a más familias, a las que están se las ayude por un mayor periodo de tiempo.

En cualquier caso, las ayudas por unidad familiar oscilan entre los 100 y los 600 euros al mes -dependiendo del número de hijos- y para acceder a ellas hay que cumplir otros requisitos más allá de la tabla de ingresos mínimos que estipula el Ayuntamiento, tales como estar empadronado en Málaga, no poseer más inmuebles que la vivienda donde residan y tener una hipoteca o un alquiler de esa vivienda y estar al corriente de las obligaciones tributarias. A ellos hay que añadir, además, que ningún miembro de la familia sea perceptor de cualquier otra prestación regulada en el Reglamento de Prestaciones Económicas de los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento de Málaga.