Diario Sur

Un aparcamiento que divide a un barrio

A pesar de las quejas, el aparcamiento pierde fuelle a partir de septiembre, tal y como se ve en la imagen.
A pesar de las quejas, el aparcamiento pierde fuelle a partir de septiembre, tal y como se ve en la imagen. / C. P.
  • Algunos vecinos se quejan de que el ‘parking’ de las Acacias interrumpe el tráfico y genera ruidos

La zona de las Acacias y Pedregalejo se ha caracterizado históricamente por ser una zona popular en la capital. Los grandes espacios entre las residencias hacían de esta zona de Málaga una de las más tranquilas de la ciudad. La masificación de pisos y viviendas y la llegada de extranjeros trajeron más bullicio al barrio. Pero ha sido otra cosa lo que ha colmado la paciencia de los vecinos: la existencia de un ‘parking’ para coches en una parcela del Paseo de las Acacias.

«Cada vez se juntan más coches por aquí, esto era una zona tranquila y ahora difícilmente se puede caminar a veces con tranquilidad», cuenta Anabel, una transeúnte habitual de la zona. Para ella, el aparcamiento solo ha traído problemas a los residentes de las Acacias desde que se abriera hace año y medio. «Está en una zona llena de polvo y chinos, y los vecinos cuentan que durante la noche los vehículos hacen más ruido de la cuenta», dice Anabel. Denuncia que la afluencia de coches no solo molesta a los vecinos, sino que el ‘parking’ ha creado un efecto llamada para otros vehículos, lo que, según comenta, ha colapsado el Paseo de las Acacias, ya que el aparcamiento tiene una capacidad máxima para 70 coches. Además señala que muchas veces los coches tienen que dar un rodeo por otra calle para llegar a su destino. «Hay veces en las que el camión de la basura también ha tenido que hacer lo mismo, ha tenido que tirar por otras calles que no les correspondían para llegar a los contenedores», se queja Anabel.

Un aparcamiento que divide a un barrio

/ C. P.

Pero no todos en el barrio ven el aparcamiento como algo negativo. Antonio es uno de los cuatro guardias que, por turnos, custodian el estacionamiento durante las 24 horas del día. Para él el ‘parking’ es una buena noticia para los hostales y chiringuitos de la zona, que han visto aumentadas sus ventas desde que se inaugurara, y niega que los coches que estacionan en la zona hagan ruido de noche, como se denuncia: «Nada de eso, la mayoría de los que vienen por aquí son familias que van a comer a los chiringuitos con sus niños y se recogen muy pronto. Esto a las dos está prácticamente vacío, y a partir de octubre apenas van a entrar coches, salvo los de los residentes».

Como los otros guardas que vigilan el aparcamiento, Antonio pertenece al Centro Especial de Discapacitados de Málaga (CEEDIMA) y su trabajo le procura unos ingresos con los que subsistir. «Gracias a este aparcamiento estamos comiendo tres o cuatro personas que no podemos desempeñar otro tipo de labores por nuestros problemas». Resalta que los vecinos deberían pensar en el colectivo y en lo que viene bien a la zona y a sus negocios antes que en ellos mismos, argumentando que el ruido del aparcamiento no es ni mucho menos excesivo: «De hecho, hay bastantes vecinos que utilizan el ‘parking’, por lo que no se trata de una queja generalizada».