Francisco Javier Guzmán, durante la entrevista. :: FERNANDO GONZÁLEZ
Francisco Javier Guzmán, durante la entrevista. :: FERNANDO GONZÁLEZ

Francisco Javier Guzmán: «Los niños con TDAH pueden llegar a ser los graciosos de la clase»

  • El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) afecta al 6% de la población infantil y juvenil. Andalucía tiene más de 120.000 casos

«¿Qué es ser normal?». Esta pregunta, por difícil que parezca de responder, es la que se hace constantemente Francisco Javier Guzmán cuando habla de su afección, el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Con 45 años cuenta que se enteró solo hace dos que padecía el trastorno, y como él mismo admite, se percató de ello al verse reflejado en los síntomas que su hijo, de 11, mostraba y que fueron suficientes para diagnosticarle esa irregularidad. Desde entonces vive entregado a la causa de la asociación TDAH Málaga, agrupación que busca mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por este trastorno.

-¿En qué consiste el TDAH?

-El TDAH se caracteriza por una constante falta de atención, que puede estar acompañada de hiperactividad o no. El déficit de atención se ve reflejado en el típico chico que no presta atención, que cuando se le habla de manera fija parece que no escucha lo que se le dice, y que casi siempre está divagando o 'en su nube'. Además, las personas con TDAH tienen muchas dificultades para concentrarse, planificar y organizarse.

-Algunos de los síntomas parecen bastante comunes en adolescentes, ¿no?

-Sí, es que los seres humanos somos TDAH. ¿Quién no tiene problemas para la organización o para la planificación? En situaciones cotidianas también se aprecia: nos olvidamos cosas y tenemos actitudes impulsivas en un momento dado. Esas cosas forman parte del ser humano. Pero cuando esos comportamientos se repiten en ambientes diferentes, son rutinarios y perduran más de seis meses de manera continuada a partir de los 10 u 11 años, hablamos de trastorno.

-¿Hasta qué punto afecta al comportamiento padecer TDAH?

-Afecta bastante. Las personas que padecemos TDAH solemos tener una noción del tiempo distorsionada y, por regla general, somos muy impuntuales. Además, somos personas hipersensibles. Nos cuesta bastante controlar las emociones. Eso lleva a que en algunos casos, los niños con este trastorno lleguen a ser los graciosos o payasetes de la clase, ya que no son capaces de inhibir sus emociones internas. Pasa lo mismo con el miedo, que lo llevan a un punto exagerado. Cuesta encontrar el punto medio.

-¿Llega a perjudicar al proceso madurativo de la persona este tipo de comportamientos?

-Las personas con TDAH suelen tener a consecuencia de ello un retraso madurativo. Son más inmaduros de lo normal. Entre 1,5 y 3 años aproximadamente. Es por ello que los niños que padecen este trastorno tienen una manera más infantil de comportarse. También puede darse el caso de que esos niños, o se juntan con niños mucho más pequeños, o con adultos. ¿Por qué con adultos? Porque pese al retraso madurativo, los niños con este trastorno tienen un coeficiente intelectual igual o superior a la media.

-¿Superior a la media? Debe haber bastantes ejemplos de personas con TDAH que hayan triunfado, ¿no?

-Sí, somos inteligentes, pero no controlamos nuestra acciones. Y ejemplos de personas famosas con TDAH los hay a montones. Pablo Motos tiene TDAH, su impulsividad y creatividad la usa con el humor. No piensa las consecuencias de lo que hace, pero eso resulta divertido. Lewis Hamilton, campeón del mundo de Fórmula 1, también tiene TDAH, usa su hiperactividad y es por ello que es visto como un piloto valiente dentro de la pista. El campeón olímpico de natación, Michael Phelps, tiene también este trastorno. Y todos ellos lo han admitido sin ningún problema.

Un trastorno sin edad

-¿Qué acciones realiza la asociación TDAH Málaga?

-Somos una asociación que atiende a niños, adolescentes y adultos, ya que el trastorno no distingue de edades. Sin embargo sí que es cierto que la práctica totalidad de los que se interesan son padres que buscan un tratamiento para sus hijos. Hacemos desde asesoramiento a las familias sobre el TDAH, hasta evaluaciones diagnósticas, talleres grupales y convivencias para afectados y familias. También hacemos campañas divulgativas, y precisamente ahora estamos con una dedicada a llamar la atención a los padres.

-¿Por qué?

-Porque son muchos los que en verano deciden dejar el tratamiento de los niños. Algunos ponen como excusa que como en esa época del año no están apuntados a las actividades extraescolares, tampoco los llevan a tratamiento y así los niños descansan de todo. Así demuestran que lo que les hemos dicho no ha servido.

-¿Por qué motivo decidió hace un par de años fundar esta asociación junto a otras personas?

-Hace un par de años diagnosticaron a mi hijo el TDAH. Cuando vi los síntomas que tenía, me di cuenta de que yo también podía tener esa afección, y así fue. Me enteré con 43 años de que padecía TDAH. Pero lo que me movió a cofundar la asociación fue la determinación como padre a que mi hijo tenga un mañana mejor. Sin embargo, el problema de las asociaciones es que muchas veces la gente se cree que son reuniones de vecinos en las que la gente se ríe y lo pasa bien. Sin embargo, nosotros, al igual que hacen los sindicatos y a ellos no se les critica, buscamos ser los representantes de un colectivo. Es una labor muy seria.