Diario Sur

Diez cosas que no sabes de la plaza de La Marina (y te gustará conocer)

Fotos- Archivo UMA.
Fotos- Archivo UMA.
  • ¿Por qué las columnas del Puerto son las segundas 'manquitas' de la ciudad? ¿Sabe que allí se puso el primer semáforo de Málaga? ¿O que cada muelle portuario tiene un nombre propio?

Convertida en un lugar de paso imprescindible en la capital desde el siglo XVIII hasta nuestros días, la plaza de la Marina es un espectacular mosaico de las culturas y acontecimientos que han marcado la historia de la ciudad. Pero precisamente por su condición de 'lugar de paso' muchas veces se pasan por alto los detalles que forjan su exquisita peculiaridad. Aquí te contamos algunos de ellos de la mano del periodista malagueño Antonio Márquez, el guía de una de las nuevas rutas que la empresa de gestión cultural Cultopía (www.cultopia.es) ha puesto en marcha para refrescar las tardes de verano...

1. ¿Qué tiene que ver el Málaga Palacio con 'El día de la Bestia'? ¿Y el edificio de Unicaja con la plaza de toros de Ronda?

Como ciudad portuaria, Málaga ha sido a lo largo de los años un ejemplo de mezcla de culturas y de cosmopolitismo. Y eso indudablemente se dejó notar en la construcción de los edificios de la plaza de La Marina. Por empezar con uno de sus 'frentes' más importantes, las columnas de entrada al Puerto están inspiradas en los pórticos de entrada al Parque del Retiro de Madrid. También la Equitativa es un ejemplo casi perfecto de mezcla, ya que el edificio, construido en 1956 y firmado por los arquitectos Juan Jáuregui Briales y Manuel Cabanyes y Mata introduce el modelo de los rascacielos americanos en la ciudad, pero con elementos autóctonos en su decoración, tales como la torre de inspiración andalusí que remata el edificio. Al otro lado de la plaza hay otro emblema de la ciudad: el hotel Málaga Palacio, que ahora celebra su cincuenta aniversario y cuya referencia arquitectónica es el famosísimo edificio 'Capitol', de Madrid, convertido en un icono gracias a la película 'El día de la Bestia', de Álex de la Iglesia. Las referencias a otros lugares no quedan ahí, ya que el edificio de Unicaja (antes Caja de Ahorros de Ronda) hace un claro guiño en su pórtico de entrada a la plaza de toros de la Maestranza de Ronda, con su frontón partido y su balconcillo...

2. ¿Por qué las columnas del Puerto son las otras 'manquitas' de la ciudad?

Inspiradas, como ya se ha explicado en el punto anterior, en los pórticos del Parque del Retiro de Madrid, las cuatro imponentes columnas que separan la plaza de la Marina de la zona portuaria también son un ejemplo de obra inacabada en Málaga por falta de presupuesto. De hecho, en el proyecto inicial que firmaba el arquitecto Manuel Muñoz Monasterio iban rematadas por unos grandes jarrones con flores e incluso esculturas, aunque la idea fue posteriormente desechada por la dificultad para mantenerlas. También se pensó en terminarlas con unas farolas en la parte superior, tal y como recomendó el propio arquitecto en uno de sus escritos, en 1960: “... estimo que los remates con jarrones no son apropiados; tampoco las esculturas. La única y mejor solución es la de rematarlos con un juego de farolas, que aparte de ser más económicas y armonizar más con la proporción de los pilares, iluminan la entrada del Puerto”. Finalmente, ninguna opción se llevó a cabo.

3. ¿Por qué puede decirse que en la plaza de La Marina siempre es Navidad?

Quizás nunca ha reparado en eso, pero la parte superior del edificio de Unicaja está rematada por un enorme conjunto escultórico que representa una Sagrada Familia: la Virgen, José y el Niño. Su presencia en el inmueble no es casual, ya que éste era el emblema histórico de la Caja de Ahorros de Ronda y se asimila claramente con un portal de Belén, la estampa imprescindible de la Navidad.

4. ¿Por qué el Rey Alfonso XIII visitó por dos veces Málaga en acontecimientos relacionados con la plaza de La Marina?

Una de las primeras escalas del rey Alfonso XIII a Málaga tuvo lugar en 1918, con motivo de la primera travesía del buque escuela Juan Sebastián Elcano. La singladura, que quedó para siempre en los libros de historia por tratarse de la primera vez que zarpaba el buque, partió de Cádiz e hizo parada en el Puerto de Málaga, donde bajó el monarca para una estancia en la ciudad. Tuvieron que pasar algunos años para que el rey volviera a reencontrarse con la plaza de La Marina: en concreto para la inauguración de la estatua al Comandante Benítez, el 11 de febrero de 1926, que ocupó durante años la céntrica plaza pero que ahora luce, casi escondida, en el Paseo del Parque. En aquella época la plaza aún no era conocida como La Marina, sino como la plaza de Augusto Suárez Figueroa, un militar y político natural de Estepona y director del Diario Universal que falleció en duelo contra el hijo del general Salamanca. La plaza también estuvo presidida por otras ilustres fuentes, como la de las Tres Gracias (hoy el principio del Parque) o la de Génova (hoy en la plaza de la Constitución), antes de que pasara a instalarse allí a finales del siglo XIX la escultura del Marqués de Larios, tal y como hoy la conocemos.

5. ¿Cómo se consiguió que la estatua del Marqués de Larios saliera de las aguas del Puerto?

No es un secreto que la estatua del Marqués de Larios estuvo sumergida en las aguas del Puerto de Málaga durante algún tiempo, pero quizás sí el cómo se consiguió que fuera rescatada de aquel lugar. El ataque contra la escultura tuvo lugar el 14 de abril de 1931, el día en que se proclamó la Segunda República, y durante el mismo decenas de simpatizantes de la causa tiraron al mar la estatua del marqués de Larios y la sustituyeron por una figura alegórica del trabajo. La 'misión' de rescate la emprendió el julio de 1931 la Comandancia de Marina, que envió una petición al Ayuntamiento de Málaga (ya republicano) para que sacara del agua la estatua del marqués puesto que su presencia en el dique “produce una corriente electrolítica que perjudica los motores de los buques”. La misiva se recoge en el diario 'ABC' de la época y está confirmado que el efecto de la escultura en el agua no era tal, aunque se consiguió el rescate que era el objetivo final.

6. ¿Sabe que en la plaza de La Marina estuvo uno de los primeros teatros de la ciudad?

La plaza de La Marina ha sido durante años el lugar de referencia en la capital. Allí ocurría todo por su condición de espacio de enlace entre el Puerto de Málaga y la principal arteria comercial y económica de la ciudad: la calle Larios. Por eso no es de extrañar que en el entorno de la plaza (más o menos donde hoy está Molina Lario) se levantara uno de los primeros teatros que se conocieron en la ciudad. Las crónicas de la época cuentan que allí disfrutó de sus funciones José I Bonaparte (Pepe Botella), en el año 1810, durante una visita de varias semanas a Málaga. El entonces monarca se alojó en el Palacio de Trinidad Ground, en el entorno del Puerto, y con su estancia éste quiso sofocar el riesgo de represalias ciudadanas en la provincia de Málaga, que fue una de las más saqueadas y castigadas por los franceses durante la Guerra de la Independencia.

7. ¿Sabe que los Muelles del Puerto tienen nombres propios?

La revolución de los últimos años en la zona portuaria ha dado paso a dos nuevos espacios que ya forman parte del ADN de la ciudad, como el Palmeral de las Sopresas o el Muelle Uno, pero quizás se desconoce que parte de los muelles del Puerto (en concreto del 1 al 7) tienen nombres propios relacionados con personajes de referencia de la época.

Por ejemplo el Muelle Uno se llama en realidad el Muelle de Ricardo Gross (hermano de Eugenio Gross), quien llegó a presidir la Junta de Obras del Puerto. También fue el impulsor del Museo de Málaga y de la actual congregación de Mena, de la que fue Hermano Mayor en 1915.

El Muelle 2 (el Palmeral de las Sopresas) se llama Muelle del Marqués de Guadiaro: Carlos Larios y Martínez de Tejada fue senador, y hermano de Martín Larios, primer marqués de Larios.

El nombre de Cánovas del Castillo es para el Muelle 3 (justo a la entrada del Puerto, donde comienza a ganarse terreno al mar) en recuerdo de este político e historiador malagueño que fue presidente del Consejo de Ministros durante la mayor parte del último cuarto del siglo XIX.

Más conocido es el Muelle Heredia, que se corresponde con el 4 (a la derecha del edificio de la Autoridad Portuaria) y que rinde homenaje a Manuel Agustín Heredia Martínez, empresario, industrial y comerciante que fue pionero de la Revolución Industrial en España y en Málaga.

Por último, los muelles 6 y 7, quizás los más desconocidos, están bautizados como los muelles de Moreno Robledo en recuerdo a Francisco Moreno Robledo, abogado y político natural de Antquera que fue ministro de Fomento durante el reinado de Amadeo I, ministro de Gobernación durante el reinado de Alfonso XII y ministro de Ultramar y de Gracia y Justicia durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena.

En la actualidad ya no se bautiza a los muelles con nombres propios: es el caso del nuevo Dique de Levante.

8. ¿Por qué no es casual que haya una estatua de Hans Christian Andersen en el entorno de plaza de La Marina?

Existe una relación muy curiosa entre el inolvidable escritor de cuentos danés y el entorno de la plaza de La Marina, por eso no es casual que en la actualidad se recuerde este vínculo en la zona con una escultura del autor sentado en un banco. Andersen visitó Málaga en 1862 y se alojó en la Fonda de Oriente (en la Alameda Principal), donde se recuerda su estancia en un mosaico. Se decía que el autor, de carácter depresivo, encontró en Málaga una razón para salir de su profunda tristeza, y así de hecho lo recoge el autor en su libro 'Viaje por España': “Nuestro balcón daba a la Alameda, con sus árboles verdes, su fuente y multitud de personas paseando de acá para allá (…), disfrutábamos de la vista del Puerto y del mar. Todo el mundo parecía alegre, como si la vida mostrase sólo su lado agradable (…). En ninguna parte de España me sentí tan feliz y tan en casa como en Málaga. Las costumbres de sus gentes, su temperamento, el ancho mar, todo ello tan necesario y tan rico para mí, lo encontré allí. Y es más, encontré algo todavía más importante: gente amable y comprensiva”.

9. ¿Dónde se colocaron los primeros semáforos de la provincia?

Efectivamente, los primeros semáforos de Málaga se pusieron en el entorno de la plaza de La Marina y la Alameda a finales de la década de los 50. Los primitivos se inauguraron el 8 de abril de 1959 en la zona de la Alameda, calle Córdoba y Puerta del Mar. Aquello supuso una auténtica revolución para la vida de la ciudad, hasta el punto de que el Ayuntamiento felicitó a los malagueños de forma oficial por el entusiasmo y el orden con el que habían acogido el nuevo sistema de regulación del tráfico.

10. La bandera de la provincia ondea en la plaza de La Marina... y no es la verde y morada

La bandera verde y morada es la de la ciudad de Málaga. Pero existe otra bandera que aglutina a todos los municipios de la provincia y que ondea en la plaza de La Marina, en concreto en el antiguo edificio de la Diputación Provincial. El emblema es rectangular, con un marco azul y el fondo blanco. Pero tampoco esta elección del símbolo es casual: la bandera de la provincia representa en concreto la contraseña marítima de Málaga (cada ciudad costera tiene una diferente), de modo que el carácter portuario de la ciudad queda también reflejado en su simbología. Igual que la plaza de La Marina.

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