El ministro se come en Málaga las albóndigas de los Goya

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/ Salvador Salas

  • Íñigo Méndez de Vigo ha almorzado en el bar Hermanos Rodríguez del barrio de la Paz siguiendo la recomendación que le hizo Dani Rovira durante los últimos premios

Un citroën negro acaba de parar en la calle Haydn del barrio de la Paz. De él se baja el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, y entra en el Bar Hermanos Rodríguez. Se sienta en el fondo del salón junto al exsubdelegado del Gobierno, Jorge Hernández Mollar, y pide un plato de albóndigas.

Méndez de Vigo cumple así con la recomendación que el actor malagueño Dani Rovira le hizo durante la última ceremonia de los Premios Goya. "Tienen una pinta estupenda", ha confesado el ministro, que no ha dudado en hacerse un selfie junto a varios clientes del local.

En la barriada de la Paz todo el mundo habla de lo mismo desde la última edición de los Premios Goya: las albóndigas de Dani Rovira. O más bien de las albóndigas del bar Los Hermanos Rodríguez, cuyo plato ensalzó el actor malagueño en plena gala con casi cuatro millones de espectadores como testigo. Incluso invitó a tomarlas además de al ministro, a los actores Juliette Binoche y Tim Robbins.

Pero, ¿cuál es el secreto de las albóndigas que tanto pirran al actor? "Una buena materia prima, con aceite de oliva virgen puro y mucho huevo, además de mucho cariño", desvela Pepa Rodríguez, la responsable de la cocina del negocio familiar que ya ha cedido el testigo a la tercera generación de Rodríguez. Pepa sigue la receta de su madre y las hace tanto en salsa de almendras como con tomate, lo que le lleva varias horas… además de dejarlas el día antes con el aliño para que cojan más sabor.

El negocio familiar lleva en el mismo sitio desde 1972, no aparece en la guía Michelin, en su barra hay tapas de todo tipo y la decoración consiste en dos televisiones gigantes para seguir la actualidad y el fútbol, entre paredes con zócalos de mármol.