Robin y Duque: una década de espera para ser adoptados en la Protectora de Málaga

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Robin, a la izquierda, y Duque, llevan años esperando un hogar. / Foto y Vídeo: R. Aparicio

  • Son los perros que más tiempo llevan esperando para ser adoptados: cerca de diez años sin que nadie se interese por ellos. "Es una lástima porque son puro amor", garantizan los voluntarios

Robin parece inquietarse cada vez más en su chenil -el pequeño habitáculo donde vive-. No para de moverse y de ladrar. Un voluntario, Manuel Bergillos, pasa cerca y el perro intenta a toda costa llamar su atención. "Necesita salir a pasear y jugar. No lleva nada bien estar encerrado. Son muchos años aquí y, cuando nos ve, solo quiere atención", se lamenta Manu, como le llaman en la Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Robin es, junto a Duque, otro can mestizo algo más tranquilo, de los perros acogidos más 'veteranos'. Ambos llevan ya más de nueve años esperando para ser adoptados, según calculan desde la protectora. Casi una década en la que nadie se ha interesado por ellos. "Es una verdadera pena porque ambos son un amor", señala Arantxa Benítez, coordinadora del Módulo B donde se encuentran ambos animales.

Robin tiene 10 años (nació el 13 de enero de 2006) y ha pasado prácticamente toda su vida en el refugio. En la sede actual y en la anterior ubicada en los Asperones. Su propietario lo dejó allí hace casi una década y, a día de hoy, nadie se ha interesado por él. Nunca. Pese a su edad es muy activo, enérgico. A primera vista parece mucho más joven por su desbordante vitalidad. "Tiene mucha energía, suponemos por el tiempo que está encerrado. En una casa se relajaría mucho más, seguro. Aquí se inquieta porque quiere jugar con la pelota y correr. Es muy cariñoso", apostilla Arantxa.

Robin es uno de los canes que en la protectora califican de "invisibles" precisamente porque nadie pregunta o muestra el más mínimo interés. No destaca de entre tantos perros. ¿Por qué?, preguntamos: "Es difícil responder a esa cuestión. Porque el perro es bueno y cariñoso, de verdad. Supongo que por su estética y por su tamaño (mediano). Hay perros que no entran por el ojo y los posibles adoptantes ni siquiera preguntan por ellos", dice apenada Arantxa.

La vitalidad de Robin contrasta con la tranquilidad de Duque, un perro que calculan tiene una edad aproximada a Robin (años atrás no existía el registro tan pormenorizado que hoy hace la protectora). En un primer vistazo, parece triste. "Duque llegó aquí con otro perro, Lore, y ambos han pasado aquí juntos prácticamente toda su vida", cuenta la voluntaria. "Hace un mes y medio adoptaron a Lore y ahora Duque se siente solo el pobre", explica la joven destacando que es un animal cariñoso y sociable. "Un amor de perro, adorable", insisten sin atinar a dar una explicación del por qué no ha logrado aún un hogar. "Supongo también que por su estética o porque hay perros más pequeños o bonitos que llaman más la atención que él".

En la protectora de Animales y Plantas de Málaga cuidan en la actualidad de 800 perros y unos 200 gatos. También cuentan con una red de animales en acogida. Las instalaciones están "sobresaturadas". Además de la adopción se puede colaborar con su causa de otras formas: haciéndose socio, apadrinando a un perro -y hacerse cargo de los gastos del animal- u ofreciéndose como familia temporal de acogida para cuidar a cachorros o animales con necesidades puntuales.

El próximo domingo 24 de abril la protectora va a celebrar una jornada de puertas abiertas que coincidirá con el III Encuentro de Protectoras y Refugios de Málaga. "Habrá paella y migas para comer, baile así como expositores y mercadillo artesano", explica la directora del recinto, Carmen Manzano. "Será una buena ocasión para conocer a nuestros perros y gatos así como la labor que desarrollamos", agrega.

Muchos son los animales que esperan una segunda oportunidad aunque Robin y Duque son de los que más tiempo llevan a la espera de una familia.