Una madre indignada con Carolina Bescansa lleva un muñeco al trabajo y revoluciona Facebook

Una madre indignada con Bescansa lleva un muñeco al trabajo y revoluciona Facebook
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  • «Me pueden suspender hasta de empleo y sueldo, pero aquí estoy jugándome el tipo para poder dedicarle estas palabras señora diputada», escribe la malagueña Laura Robles, simpatizante del PP con dos hijos. Su mensaje ha sido compartido por más de 100.000 personas

Tras ver a Carolina Bescansa pasear a su bebé por la bancada del Congreso de los Diputados, miles de madres y padres de este país se iban a la cama ayer preguntándose: «¿Podría yo llevar también a mi hijo al trabajo?». Una persona no se esperó a esas tribulaciones nocturnas que cualquiera zanja con un «no, ni loco» en el desayuno. Laura Robles, una madre malagueña de dos hijos y simpatizante del PP, decidió que como para ella también era imposible llevar a sus pequeños al trabajo, iba a hacerse una foto con un muñeco. «Me pueden suspender hasta de empleo y sueldo -escribía en su perfil personal de Facebook, pero aquí estoy jugándome el tipo para poder dedicarle estas palabras señora diputada».

Esta es la historia de una foto con polémica, pero también de una incendiaria carta que Robles escribió «indignada», dice. Veía las noticias de mediodía, antes de salir de casa, cuando se topó al pequeño de Bescansa siendo el protagonista de la mañana en el hemiciclo. «Un circo. Como entraba a trabajar a las tres, le pedí a una amiga que comprara un muñeco para poder hacerme una foto en mis 20 minutos de descanso». Y así fue: 9 euros le costó en el chino un 'bebé' que hasta ahora le ha traído 110.000 'likes' y 112.000 compartidos y un tema que está dando que hablar, con más de 200 comentarios. «Ha conseguido usted lo que estaba buscando, ser hoy el centro de todas las miradas. Ha utilizado a su bebé políticamente», explica en su breve pero intensa misiva a la líder de Podemos.

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Salió de trabajar a las 11 de la noche -pero prefiere no decir la empresa- y el móvil echaba humo. ¡Tenía hasta dos mil solicitudes de amistad! «Jamás pensé que tuviera tanta repercusión. Ya incluso he dejado de leerlo todo, porque no puedo seguir el ritmo de los compartidos». En el desayuno, su madre la llamaba por teléfono: «¿Hija, qué has hecho?». Fina, que así se llama la señora, regenta un bar en la avenida del Hospital Civil y no entendía por qué esa mañana «todos la felicitaban por el valor de su hija», explica Laura. En su trabajo no se habla de otra cosa.

«La verdad es que la mayoría de las respuestas a mi carta son positivas», dice la protagonista. Laura, que militó en Nuevas Generaciones y participó en las últimas elecciones como apoderada del Partido Popular, lamenta que no haya respondido «nadie de Podemos» ¿La habrá leído Carolina Bescansa? Como dice un amigo de la malagueña, «si no la ha leído, es que no está en el mundo». El falso bebé de Laura -que ahora se llama Lola- ya no está en su mesa de trabajo, se lo ha llevado al coche y allí espera quizá, como le ha sugerido un amigo, viajar también el Congreso. Algún día.