Los taxistas de Málaga pretenden quitar de la calle más de 300 coches porque no hay trabajo para todos

Los taxistas consideran que no hay trabajo para tantos.
Los taxistas consideran que no hay trabajo para tantos. / Sur
  • El sector prepara una propuesta para el Ayuntamiento en la que se ofrecerán a cofinanciar el rescate de licencias para ajustar la oferta a la demanda actual

Los taxistas de Málaga vuelven a poner sobre la mesa su reivindicación de aligerar el parque móvil quitando de la circulación al menos 300 licencias en los próximos años. La propuesta no es nueva. De hecho, viene coleando desde el inicio de la crisis con el convencimiento de que con 1.434 vehículos en las paradas no hay trabajo para todos por mucho que los profesionales pasen al volante hasta 15 horas diarias para que le salgan las cuentas. Se trata de equilibrar la oferta con una demanda que, aunque pueda repuntar, difícilmente va a llegar a niveles anteriores, por lo que en el gremio consideran que la solución pasa por la puesta en marcha de un plan de rescate de concesiones similar al que desde hace una década se viene aplicando en Sevilla y que hasta la fecha ha supuesto la retirada de 238 licencias.

De momento, las principales asociaciones del sector (Aumat, Taxiunión y Taxitransfers) ya está trabajando en una propuesta concreta que pretenden trasladar formalmente al Ayuntamiento para abrir una negociación que conduzca al rescate de unas 300 licencias en los próximos años. La primera dificultad radica en que, aunque el sector pueda estar dispuesto a financiar una parte con una tasa que abonarían todos los profesionales, la mayor parte del coste saldría de las arcas municipales, por lo que el Consistorio tendría que hacer un desembolso de dinero público para adquirir unas licencias que se concedieron de forma gratuita.

En intentos anteriores, el equipo de gobierno del PP se ha opuesto, aunque en el gremio confían en que esta vez sí lo puedan contemplar. La segunda complejidad está en que para que este plan sea viable es necesario que haya taxistas dispuestos a aparcar definitivamente su vehículo a cambio de percibir una determinada cantidad en varias anualidades. Para ello, lo primero sería ponerle precio a la licencia.

«Es necesario acometer ya una reconversión del taxi, pero para eso es necesario la implicación de todos, incluidos nosotros. Es un asunto complejo, pero el sector lo demanda y creemos que ha llegado el momento de abordarlo en profundidad», afirma el presidente de Aumat, José Royón, quien además de la progresiva pérdida de clientes que ha traído consigo la crisis también pone el acento en la entrada en servicio del metro y, sobre todo, la EMT. «Los autobuses prestan un servicio muy bueno, pero además refuerzan las líneas cada vez que hay algún evento en la ciudad, no solo en Semana Santa o Feria como ocurría antes», lamenta el dirigente de la asociación mayoritaria en la capital. En este sentido, Royón también advierte de la mayor competencia que traerán consigo las nuevas licencias de alquileres de vehículos con conductor, conocidos como VTC.