Vecinos del Centro se quejan de la proliferación de petardos por las noches

Imagen de archivo de productos pirotécnicosdecomisados por la Guardia Civil en los puestos del Parque.
Imagen de archivo de productos pirotécnicosdecomisados por la Guardia Civil en los puestos del Parque. / SUR
  • Un bando del Ayuntamiento de Málaga prohíbe su venta ambulante y su uso en la vía pública

Es ya un clásico -para muchos divertido, para otros desagradable- que se repite cada Navidad en Málaga. Paseando entre los puestos del Paseo del Parque, por los comercios y locales de restauración de Muelle Uno o por cualquiera de las transitadas e iluminadas calles del Centro Histórico, es fácil sobresaltarse ante el estruendo inesperado de algún petardo. Y este año el uso de este material explosivo va en aumento durante el día pero también por las noches, según advierten desde la Asociación de vecinos del Centro Antiguo. "Los tiran en la vía pública, en las papeleras o en los contenedores. Suenan explosiones las 24 horas del día. El horario nocturno no se salva tampoco", afirma indignada a SUR.es la presidenta del colectivo, Esther Ramírez. "Además de ser desagradable es peligroso porque, en muchas ocasiones, se usan para cometer actos vandálicos tal y como ocurrió con el incendio de la palmera anoche", agrega.

Ramírez recuerda que un bando municipal que prohíbe expresamente su venta ambulante y su uso en la vía pública. Destaca, además, la existencia de la ordenanza del Ayuntanmiento de Málaga de convivencia ciudadana (en vigor desde el 19 de febrero de 2013) donde también se prohíbe su uso en la calle. "Queda prohíbido portar mechas encendidas o explosionar petardos, cohetes y toda clase de artículos pirotécnicos que puedan producir ruidos o incendios en la vía pública, salvo autorización expresa", reza el artículo 36.4 de la ordenanza que señala que estas conductas "tendrán la consideración de faltas leves y serán sancionadas con multa de hasta 750,00 euros".

El colectivo vecinal culpa directamente de esta situación al área de El Área de Comercio y Vía Pública del Ayuntamiento de Málaga "por autorizar su venta en los puestos navideños desoyendo el bando municipal y la ordenanza de convivencia ciudadana", opina la presidenta quien destaca que, el pasado mes de noviembre, ya presentaron un escrito al Consistorio secundado por los siete edificios de Cortina del Muelle exigiendo el cumplimiento de la normativa vigente y advirtiéndo de la peligrosidad del uso de material pirotécnico en un espacio de gran afluencia de público como es el Centro histórico.

Por su parte, la responsable del ramo, María del Mar Martín, asegura que el bando "se cumple" ya que hace referencia a la venta ambulante y que, la autorización para su venta que deben tener los comerciantes no depende del Ayuntamiento sino de la Subdelegación del Gobierno.

También en los barrios

Pero el uso de este tipo de artículos pirotécnicos no solo se limita al Centro de Málaga. En las barriadas también se registran cada año cada vez más explosiones a cualquier hora del día. También por las noches. "A mí me sobresaltan en el salón de mi casa en más de una ocasión y eso que vivo en la planta 13. A otros les molestará más que a mí", dice Celia Gracia, vecina de la zona de Martiricos. "Yo no me quejo porque entiendo que es una cosa típica de Navidad y que se hace una vez al año, pero sí que me asustan, sí", agrega.

Otra residente de la zona, Antonia Duarte, no es tan permisiva: "Los niños meten los petardos en las latas de refrescos para que la explosición tenga más alcance. Por las noches parece un tiroteo en toda regla", apunta. "Mi vecina tiene una perrita y la pobre se esconde, lo pasa fatal. Creo que no se tenían que vender o que se controlara más su uso", sentencia.

Otros vecinos de la zona de Martiricos señalan otros actos vandálicos que se realizan en la zona con este tipo de artefactos: "Los meten en los tubos de escape de los coches. Un sobrino de un conocido le ardió el vehículo por dentro en otra barriada y eso no se puede consentir", dice Francisco Javier, frutero de la Avenida Doctor Marañón. Un de sus clientes, Francisco Jurado, secunda sus palabras: "Hay mucho vándalo usando petardos. Si lo usas bien, como es una vez al año, a mí no me importa. Otra cosa sería que se explotaran todo el año, entonces sí que habría que poner medidas", advierte este vecino que reconoce que, el mayor perjudicado y asustado en su casa, es su perro Chusco.

Por su parte, los vendedores de los puestos navideños del Paseo del Parque se defienden de las quejas vecinales: "Ya estamos un poco hartos de la persecución que hay hacia los que nos buscamos la vida legalmente con la venta de articulos pirotécnicos. Deberían pasar y comprobar que estamos dentro de la legalidad y que las autoridades hacer cumplir el bando emitido. No tenemos culpa de las negligencias de otros", aseguró a SUR Paco Salinas, uno de los comerciantes.