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Un momento de la jornada de hoy en el recinto ferial del Puerto de la Torre. / Alvaro Cabrera

Málaga, al son de verdiales

  • La Fiesta Mayor brilló pese a que al celebrarse en día laborable se redujo el número de pandas y de público

La tradición volvió a cumplirse un año más y como cada 28 de diciembre, Málaga bailó ayer al son de su rito más ancestral: los verdiales. El recinto ferial de Puerto de la Torre acogió por segundo año consecutivo la Fiesta Mayor de Verdiales en su 54º. edición. Una jornada que pese a caer en lunes, lo que redujo la presencia de pandas y de público, brilló en un ambiente festivo y alegre con fiesteros llegados desde distintos puntos de la capital y de las zonas de Comares, Almogía y los Montes, donde este cante y baile autóctono de la provincia tiene sus raíces más profundas.

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  • Buen ambiente y brillante jornada

El hecho de que fuera un día laborable redujo la asistencia de público y quienes acudieron lo hicieron más tarde de lo habitual ya que no fue hasta a partir de las 14.30 horas de la tarde cuando se vieron más asistentes-; asimismo, hubo pandas que no acudieron (hubo ocho menos que en 2014, la última en caerse del cartel fue la de Manolo Reina-Teatinos al no poder completar los componentes necesarios por motivos laborales) por cuestiones de trabajo y otras, como las históricas y siempre muy esperadas por los aficionados de Santón Pitar y Jotrón y Lomillas, por estar de luto por la muerte de quien fuera alcalde de la primera y gran fiestero Rafael Romero Anaya ‘Amocho’.

Aunque la hora prevista para el inicio del concurso era las doce del mediodía no fue hasta media hora después cuando el presentador del acto, Pepelu Ramos, presentó a la primera panda, la de Arroyo Conca, de estilo Comares que fue la que abrió las nueve horas de verdiales protagonizadas por veintidós pandas de los tres estilos.

Quienes no faltaron a la cita, como cada año desde hace ya varias décadas, fue la cuadrilla de amigos capitaneada por el arquitecto técnico Juan Manuel del Pozo, acompañado, entre otros, de los aficionados Manuel Fernández Maldonado y Manuel Jiménez Bravo. A lo largo del recinto ferial hubo más grupos de amigos que se lo pasaron en grande con los verdiales regados con vino de los Montes y bocadillos de lomo en manteca. En las barras situadas junto a la carpa donde se celebró el concurso se pudieron degustar migas y callos.

Tras más de una década ausente por motivos personales, volvió a la Fiesta Mayor de Verdiales José Luis Romero, panderero y cantaor de la panda de Santón Pitar ahora vinculado a la Primera de los Montes y que empezó siendo un niño en las celebraciones que entonces se desarrollaban en la Venta El Túnel. Demostró que quien tuvo retuvo y ofreció una buena interpretación en la actuación previa al concurso. En declaraciones a este periódico lamentó que la fiesta «se haya desarraigado» ya que consideró que el lugar elegido para la celebración no es el idóneo.

Testigo de su actuación fue el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, quien acudió acompañado de los ediles populares Mario Cortés y Teresa Porras; también acudieron los concejales del PSOE Daniel Pérez y Lorena Doña y de IU-Málaga para la Gente Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos. No se vio a nadie de Ciudadanos ni de Málaga Ahora.

De la Torre, que dirigió la panda Primera de los Montes, se mostró confiado en que el futuro Parque de los Verdiales este concluido en el presente mandato.