Vecinos de Ciudad Jardín y La Palmilla se movilizan vía Facebook y WhatsApp para encontrar a Bony

Bony ha estado tres días perdido.
Bony ha estado tres días perdido. / Facebook
  • El perro se escapó asustado al escuchar unos petardos en Las Flores y los ciudadanos se vuelcan aportando información de su paradero en la red social e incluso organizando batidas hasta que dieron con él

Alfonso Martín lo vio por primera vez en Campanillas, la semana pasada. Era un perro abandonado, asustadizo. Le ablandó el corazón y decidió hacerse cargo de él. "En mi piso no tengo suficiente espacio. Me estoy mudando y por eso lo dejé de manera temporal en casa de una mujer que se ofreció a recogerlo en las Flores", cuenta su dueño, empleado de una fábrica de pescados de Málaga. Bony, un perro de agua de poco más de un año, se asustó con el estruendo de unos petardos cuando su cuidadaora lo sacaba a pasear este lunes por la mañana. El miedo hizo que se zafara del arnés y salió corriendo sin mirar atrás. Alfonso salió en su busca, preocupado, al enterarse. "Llevaba muy pocos días conmigo pero ya le tenía mucho cariño", apunta. En aquel instante no podía imaginar, ni de lejos, que los vecinos de esta zona de Ciudad Jardín y de La Palmilla se iban a volcar tanto hasta dar con su mascota tres días después. "La movilización, vía Facebook y WhatsApp ha sido asombrosa, increíble. No tengo más que palabras de agradecimiento", dice a SUR.es todavía emocionado.

Desde el mismo lunes, Alfonso envió vía WhatsApp la foto del perro a sus amigos y conocidos de la zona donde se escapó. La noticia corría como la pólvora a través de la popular aplicación de mensajería. "No tardó en llegar a Facebook de la mano de vecinos comprometidos y deseosos de ayudar a localizarlo", apunta el dueño. A partir de ese momento hiceron hasta dos carteles con la foto del animal, números de contacto y el lugar donde se extravió. "Nos llegaban muchas pistas a través de las dos vías que nos guiaban para acercarnos al perro. Estaba asustado, no se fiaba de nadie y huía de un sitio para otro entre La Palmilla, La Virreina, Las Flores... ", apunta Alfonso. "Creemos que fue maltratado tiempo atrás y que por eso tiene miedo a pasear con la correa y desconfía tanto de la gente", apostilla.

Batidas

Cuenta Alfonso que incluso llegaron a crearse grupos de WhatsApp para organizar auténticas batidas ciudadanas. Grupos de unas 15 personas que peinaban los dos disfritos en busca del escurridizo can. Finalmente fue una vecina de la Palma y su marido quienes lograron retenerlo e introducirlo en el portal de su casa hasta que Alfonso fue a buscarlo. "Fue muy emocionante recuperarlo. Por fin está conmigo y todo gracias a la colaboración ciudadana", apostilla. "Lleva muy poco tiempo conmigo pero ya es uno más en la familia. Quien adore a los animales me entenderá. Ahora está en casa de mis padres y, en cuanto tenga mi piso nuevo, se vendrá a vivir conmigo", cuenta su dueño ilusionado.