Salud expedienta a 25 médicos por cobrar la exclusividad y  trabajar en la privada

La empresa catalana ya ha colocado los carteles de próxima apertura.
La empresa catalana ya ha colocado los carteles de próxima apertura. / Sur
  • Los inspectores visitan los hospitales del sector privado y piden el listado de los facultativos para destapar posibles irregularidades

La Delegación Provincial de Salud ha notificado la apertura de un expediente a al menos 25 médicos malagueños por trabajar en la sanidad privada a pesar de estar cobrando el complemento específico de dedicación exclusiva (750 euros brutos mensuales). Esos expedientes se pusieron en marcha entre la primavera y el comienzo del verano, según confirmó ayer este periódico por dos fuentes distintas. Los facultativos con dedicación exclusividad solo pueden ejercer en la sanidad pública, por lo que si trabajan a la vez en la privada están cometiendo una irregularidad catalogada como falta que les puede acarrear una sanción de hasta dos años de suspensión de empleo y sueldo en caso de que se aplique la máxima sanción por haber cometido una vulneración calificada de muy grave. No obstante, en la mayoría de las ocasiones, el asunto se zanja con una suspensión de empleo y sueldo durante 15 días.

Los controles se llevan a cabo de forma periódica para sacar a la luz posibles incumplimientos de la norma que prohíbe cobrar el complemento de dedicación exclusiva y ejercer también en la sanidad privada. De esa labor se encarga la Inspección General Técnica de la Consejería de Salud, según indicó a SUR el secretario provincial de Organización de UGT y miembro de la junta de personal del Hospital Carlos Haya, Juan Miguel Contioso.

El sistema de vigilancia que se sigue consiste en que inspectores de Salud visiten las clínicas y hospitales privados para solicitar los listados del personal médico que trabaja o colabora con esos centros. Seguidamente, esos datos se contrastan con los listados de la sanidad pública para comprobar si hay facultativos que tienen actividad privada y, asimismo, reciben la exclusividad.

Una vez que reciben la notificación de la apertura del expediente, los afectados pueden alegar ante una comisión que se nombra para tal fin. En muchas ocasiones, esos profesionales ponen su caso en conocimiento de los servicios jurídicos del Colegio de Médicos de Málaga para que defienda sus intereses. «Si se demuestra que hay colegiados que han incumplido la exclusividad, les recomendamos que regularicen su situación y que devuelvan el dinero que han cobrado y que no tendrían que haber percibido», indicó el jefe de los servicios jurídicos del Colegio de Médicos, José Enrique Peña, a preguntas de este diario. Según manifestó, con la devolución del dinero se logra que la sanción sea menor, ya que se muestra la buena disponibilidad de subsanar la irregularidad cometida y se evidencia que hay un arrepentimiento.

«La postura que mantenemos en el colegio, cuando se confirma que ha habido una ilegalidad, es que se reintegre el dinero recibido a través del complemento de exclusividad», dijo Peña. Este abogado puntualizó que no todos los expediente que se abren culminan con una sanción, puesto que hay casos en los que el facultativo no ha infringido la norma y, por tanto, puede trabajar tanto para la sanidad pública como para la privada. «A veces, hay errores en la base de datos de Salud, en la que aparece que un médico tiene la dedicación exclusiva cuando en realidad ha renunciado a ella», puntualizó José Enrique Peña.

Cambiar el complemento

El Colegio de Médicos considera que el complemento de dedicación exclusiva debe transformase y ese dinero cobrarlos todos los facultativos de la sanidad pública, trabajen o no en la privada, como concepto de productividad. Como argumento para defender ese criterio se señala que la exclusividad no existe en otras comunidades autónomas.

Para el secretario de Organización de UGT –tras sostener que hay que cumplir la ley y sancionar las irregularidades–, «los sueldos de todos los médicos de la sanidad pública andaluza tendrían que ser dignos y equitativos». Juan Miguel Contioso reconoció que la precariedad laboral que sufren muchos facultativos, con contratos al 75 por ciento de jornada o incluso del 33 por ciento, hace que algunos que están en la sanidad pública tengan que mantener también una actividad en la privada.