Muere Nano, el cachorro que llegó a la Protectora de Málaga abrasado por ácido

El cachorro tenía más del ochenta por ciento del cuerpo quemado.
El cachorro tenía más del ochenta por ciento del cuerpo quemado. / SUR
  • Fue torturado en la calle con solo dos meses y con el 80% del cuerpo afectado, no ha soportado las lesiones

Un rayo de esperanza brillaba ayer en la corta vida de Nano. Un pequeño cachorro, de apenas 2 meses, había sido rescatado de la calle por la Policía Local este pasado fin de semana. Con el cuerpo lleno de quemaduras de tercer grado producidas por ácido, víctima de una macabra tortura. Ojos marrones y tristes cargados a su corta edad de dolor y miedo. Mientras el veterinario de la Protectora de Animales y Plantas de Málaga curaba sus heridas, a oídos de una malagueña llegó la historia y se convertía en su madre de acogida.

Tenía un hogar, una familia. Pero la vida de Nano, su esperanza, se ha apagado este viernes por la mañana, cuando parecía que había luz al final del túnel. "No aguantó. Su piel se caía a tiras", explicaba la presidenta de la Protectora de Animales y Plantas de Málaga, Carmen Manzano. El cachorro tenía más del ochenta por ciento del cuerpo quemado. "Hemos tenido que dormirlo definitivamente -lamentaba-, es inviable su recuperación".

Habían sido noches entre quejidos y temblores. "Eran terribles y dolorosas. Cuando ves algo así, piensas qué clase de monstruo repugnante y cobarde es capaz de hacerle daño a un ser tan indefenso como un cachorro", añade Manzano. Nano es, desgraciadamente, un ejemplo más de "los que matan, los que abandonan, los que maltratan, y de los que ven y no hacen nada, los indiferentes, son iguales de crueles".