Anulan una multa porque Tráfico no la notificó de forma personal al conductor

  • El conductor se enteró de la existencia de la multa cuando recibió la comunicación por vía de apremio de Hacienda

El Tribunal Económico Administrativo Regional (TEAR) ha anulado una multa de 1.080 euros impuesta a un conductor porque éste no recibió notificación personal de la sanción. El conductor se enteró la existencia de la multa cuando recibió la comunicación por vía de apremio de Hacienda.

El conductor fue cazado por un radar en 2013 y sancionado por no identificar al conductor. Al cabo de unos meses recibió una notificación de Hacienda advirtiéndole de que se iba a ejecutar la deuda que tenía contraída con la Administración por una sanción de tráfico de un total de 900 euros, que con el recargo de apremio ascendía ya a 1.080 euros. Era la primera noticia que tenía de la multa. El afectado presentó entonces un recurso de reposición ante que fue rechazado por estar fuera de plazo.

Al cerrarse esta vía, su abogado, Francisco Javier Galán, decidió acudió al TEAR, un organismo dependiente del Ministerio de Hacienda que se encarga de dirimir las reclamaciones económicas de los ciudadanos contra actos administrativos. El letrado que solicitó el archivo del expediente sancionador y, por ello la nulidad de la multa.

Alegó que la Jefatura Provincial de Tráfico había vulnerado el preceptivo trámite de audiencia de su cliente, que no recibió notificación directa y personal de la sanción.

Tras examinar el expediente de Tráfico, el TEAR comprobó que no constaba en el mismo la resolución de la sanción, pero sí el acuerdo por el que se rechazó el recurso de reposición que fue publicado en el Tablón Edictal de Sanciones por que, según Tráfico, los intentos previos de notificación personal al afectado resultaron devueltos por el correo por ‘ausente en horas de reparto’ y ‘desconocido’. El tribunal, afirma que esto último es «incierto» pues en la misma dirección del conductor pudo luego notificarse tanto la providencia de apremio como la resolución del recurso que fue presentado contra la misma. La resolución del TEAR es firme.