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Médicos de atención primaria exigen un mínimo de 10 minutos por paciente

El facultativo García Arjona leyó el decálogo a las puertas del centro de Portada Alta.
El facultativo García Arjona leyó el decálogo a las puertas del centro de Portada Alta. / Fernando González
  • Presentan un decálogo por la calidad para pedir que se extienda la receta electrónica a todos los niveles asistenciales del Sistema Nacional de Salud

Dedicar un mínimo de diez minutos a cada paciente frente a los intervalos de solo cuatro minutos con que se asignan las citas de atención primaria en la comunidad andaluza. El Foro de la Atención Primaria en Andalucía presentó ayer en Málaga, con motivo del Día Nacional de la especialidad, un ‘Decálogo para una AP de calidad’, en el que se recoge, entre otros, la necesidad «de una asistencia de calidad, con un mínimo de 10 minutos por paciente» o que la receta electrónica «se extienda a todos los niveles asistenciales y a todo el Sistema Nacional de Salud, en un formato ágil y que garantice la interoperabilidad». En un decálogo leído por el representante de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga), el doctor Ángel García Arjona, en el Centro de Salud de Portada Alta, los facultativos, sindicatos y asociaciones que conforman este foro defendieron que la atención primaria «es el eje del sistema sanitario, y así debe ser reconocida a todos los efectos: incremento presupuestario, dotación adecuada de recursos humanos, aumento de la capacidad de realización de pruebas diagnósticas, etcétera».

Por tanto, la atención primaria «debe liderar la gestión de los procesos del enfermo crónico dentro del sistema sanitario y social, incluyendo la coordinación con el nivel hospitalario, centros geriátricos y de discapacitados y asociaciones de pacientes», recoge el citado decálogo, que apunta también que médicos de familia y pediatras «deben, a su vez, liderar la toma de decisiones relacionadas con la organización y gestión de los recursos sanitarios».

En este sentido, apunta que «dado su papel central en el sistema sanitario», los médicos de familia y pediatras «deben tener acceso al catálogo completo de pruebas complementarias según indicación razonada y criterios de eficiencia clínica», toda vez que afirma que el ejercicio de la Medicina en Atención Primaria «debe tener un entorno profesional y laboral atractivo: estabilidad, incentivación basada en criterios profesionales, reconocimiento de la penosidad (turnos de tarde, soledad, etcétera)».

Además, señala que la agendas «deben adecuarse a una asistencia de calidad, con un tiempo mínimo de 10 minutos por paciente, siempre teniendo en cuenta el contexto sociodemográfico y eliminando toda actividad burocrática que no tenga justificación clínica, facilitando al máximo su realización».

En cuanto a la gestión de la Incapacidad Temporal, según este decálogo «debe tener un diseño basado en criterios clínicos, evitando la multiplicación de informes que requiere la nueva regulación, y haciéndola extensiva a todos los niveles asistenciales», mientras que la receta electrónica «debe extenderse a todos los niveles asistenciales y a todo el Sistema Nacional de Salud, en un formato ágil y que garantice la interoperabilidad, así como el acceso al historial médico integrado a nivel nacional».

Del mismo modo, el foro insta a que la formación en atención primaria «empiece en la universidad», con la creación de un área de competencias en Medicina de Familia y la definición de competencias específicas de Pediatría de atención primaria en la formación de pregrado, adecuando los criterios de acceso a la docencia universitaria a la realidad de la atención primaria. Por último, el decálogo aboga por «facilitar» el acceso de los profesionales a las actividades formativas y promover la investigación teniendo en cuenta las características propias de dicho nivel asistencial.