Diario Sur

El PTA baraja reservar el aparcamiento a los empleados que compartan coche

Cada día acceden al recinto unos ocho mil coches.
Cada día acceden al recinto unos ocho mil coches. / Ñito Salas
  • La propuesta parte de la Fundación Ciedes, a la que las administraciones han encomendado la búsqueda de soluciones a los atascos en los accesos a la tecnópolis

Administraciones públicas, responsables del Parque Tecnológico (PTA) y las empresas allí instaladas coinciden en que los endémicos atascos que cada día sufren en los accesos al recinto sus más de 15.000 trabajadores y como daño colateral también los vecinos de Campanillas no se acabarán hasta la llegada del Cercanías o del metro. Pero conscientes de que para ver ese momento todavía habrá que esperar muchos años, ya se están dando los primeros pasos para aportar soluciones a corto plazo que al menos permitan aliviar algo la circulación. Este reto lo asumió a finales del año pasado la Fundación Ciedes, que es el único órgano de la ciudad en el que están presentes todas las entidades que tienen competencias sobre esta cuestión (Ayuntamiento, Junta de Andalucía, Gobierno, empresarios, sindicatos e incluso el PTA) y ya se empiezan a poner sobre la mesa las primeras medidas. Una de ellas plantea la posibilidad de reservar las codiciadas plazas de aparcamiento de la tecnópolis (solo hay 1.385 gratuitas que por regla general ya están ocupadas a las 7.30 horas) a quienes compartan coche para ir al trabajo.

En principio, la dirección del PTA ve con buenos ojos incentivar de este modo el vehículo compartido, aunque aseguran que aún no hay ninguna decisión tomada y que, en cualquier caso, deberá consensuarse con el resto de agentes implicados. Precisamente esta semana está previsto que responsables de Ciedes se reúnan con representantes de las empresas para que, dentro de su ámbito, también fomenten entre sus empleados la opción de compartir coche. Una posibilidad que el propio PTA ya ofrece a través de su página web permitiendo poner en contacto a personas con los mismos horarios y trayectos para desplazarse juntos, aunque apenas tiene usuarios. Las cifras no engañan. A día de hoy, el 80% de los desplazamientos que se registran en el entorno del PTA son de vehículos particulares. No en vano, cada día acceden al recinto más de ocho mil coches, la mayoría de los cuales coinciden en las horas punta tanto a la entrada como a la salida de la jornada laboral.

Plazas gratuitas

Problemas en los accesos y también a la hora de estacionar, puesto que aunque el complejo dispone de 9.673 plazas, solo 1.385 son gratuitas. El resto son aparcamientos privados en parcelas de las empresas (5.163), en alquiler (3.011) o el centenar de zona azul para los visitantes. Al margen de los contactos con la dirección del PTA, desde Ciedes se están manteniendo encuentros con el resto de agentes afectados, desde las empresas a las administraciones públicas, pasando por los trabajadores e incluso los residentes de Campanillas. A todos con el mismo mensaje: «Se pueden plantear soluciones a corto, a medio y a largo plazo pero para ello es necesario que todas las partes implicadas sumen».

Entre ellas, la EMT, que es la única alternativa al coche privado con dos líneas (25 y 19), aunque el ‘handicap’ de necesitar casi tres cuartos de hora para recorrer todas las paradas desde el Centro hasta el PTA hace que la ocupación media en horas punta apenas sea del 40%. El Ayuntamiento ya expresó hace meses su predisposición a mejorar las conexiones desde otros puntos de la ciudad, pero siempre que vengan acompañadas de otras medidas complementarias. A las empresas les recuerdan que si compran bono-buses para sus empleados se les descuenta ese dinero del Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Asimismo, en el Consistorio también propone al parque limitar los aparcamientos para fomentar el uso del autobús, además del desdoblamiento del vial de la entrada principal, que justo al rebasar la puerta de acceso pasa de dos a un carril formando un embudo que se agrava más aún porque a pocos metros hay una zona de aparcamiento que ralentiza la circulación a medida que se va llenando.

Paralelamente, también le reclaman a la Junta la creación de un paso elevado en la conflictiva glorieta desde la autovía hasta la entrada al recinto que sirva de conexión directa al PTA sin afectar al resto de usuarios de Campanillas. El problema es el coste (unos cuatro millones), así que desde el Gobierno autonómico abogan por acometer una reordenación del tráfico en todo el entorno que, además, permite aliviar la presión del tráfico rodado que actualmente soporta la travesía de Campanillas. En este punto, la solución más ambiciosa la plantean desde la tecnópolis, proponiendo un enlace directo con la hiperronda.