Ndaba Mandela participó ayer en el encuentro de innovación social Empodera Live en Málaga.
Ndaba Mandela participó ayer en el encuentro de innovación social Empodera Live en Málaga. / Carlos Moret

Ndaba Mandela: «No queremos que Zuckerberg traiga Internet a África; lo haremos a nuestra manera»

  • «En Sudáfrica ahora no hay un liderazgo claro. ¿Quién emergerá? El tiempo lo dirá. Yo estoy aquí para hacer mi parte, que es empoderar a la juventud africana», afirma el nieto de Nelson Mandela y cofundador de la Fundación África Rising

Han dicho de él que es el heredero del legado de su abuelo. Una carga pesada teniendo en cuenta que es el nieto de Nelson Mandela, uno de los mayores líderes políticos que dio el siglo XX. Ndaba Mandela, de 31 años, licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, ha elegido un camino diferente pero con la misma meta. Esta semana ha sido uno de los ponentes más destacados del encuentro de activismo ciudadano e innovación social Emprende Live.

El apellido Mandela impresiona. ¿Siente mucha presión por estar a la altura del legado de su abuelo?

Claro que hay presión, pero es algo bueno. Es una responsabilidad ser el nieto de Nelson Mandela. Y surgen expectativas, claro, porque en Sudáfrica ahora mismo no hay un liderazgo claro. Se buscan nuevos líderes. ¿Quién emergerá? Sólo el tiempo lo dirá, yo estoy aquí para hacer mi parte lo mejor que pueda, que es empoderar a la juventud de África. Eso es lo mejor que puedo hacer ahora mismo.

Por el momento está centrado en la fundación que creó junto a su primo, Africa Rising. Cuénteme cuáles son sus objetivos.

Africa Rising fue fundada en 2009 en un intento de cambiar la imagen de África en el mundo. En las noticias, nuestro continente sólo aparece retratado en relación con la pobreza, con guerras, dictadores. No decimos que esto no ocurra, sino que hay otra realidad sobre África que es positiva. Y creemos que la mejor manera de intentar cambiar esa imagen es empoderar a la juventud a través de la educación. Nos fijamos en las zonas rurales, en los niños que terminan el instituto sin haber tocado un ordenador. ¿Cómo construimos una nueva generación de líderes que puedan competir a nivel global con gente de Tokio, de América o de Europa sin dominar la tecnología? Así que ponemos recursos para construir bibliotecas con acceso a ordenadores, para mejorar el conocimiento informático de nuestros jóvenes. También usamos a los medios para enseñar otras historias que hablan del progreso, de la excelencia de África. Porque no queremos que nuestra historia sea contada por la BBC o la CNN. Los africanos necesitamos construir una plataforma que nos permita ser quienes contemos nuestra propia historia.

¿Cuál es el potencial de África?

Mucha gente no lo sabe, pero en 2014, de las diez de las economías que más crecieron del mundo, siete fueron africanas: Angola, Ruanda, Nigeria. Las multinacionales estadounidenses y europeas saben que sus economías no crecen y miran hacia África porque representa a la población más joven. Lo que no queremos que ese crecimiento se aproveche en beneficio de otros. Cuando vengan los europeos, americanos o chinos vienen a África, que vengan con el pensamiento de cooperar, no como en el pasado. Ellos tienen el conocimiento, pero nosotros tenemos la tierra. Así que esto debe ser una alianza entre iguales. Aparte de la economía, África es uno de los lugares más bonitos del mundo y está bendecido con un sol infinito. Dicen que Suecia, por ejemplo, tiene una de las mayores tasas de suicidios por la falta de luz. Bueno, no pasa eso en África. Los africanos son la gente más orgullosa, pacífica, feliz y amistosa. Incluso en medio de la pobreza, está orgullosa de compartir contigo lo poco que tiene. Queremos esparcir nuestra cultura. Los europeos no deben tener miedo de visitarnos y conocer cómo somos. No serás capaz de entender África hasta que vayas a África. Igual que yo puedo ver películas de Hollywood y entender cuál es sueño americano, ¿sabes tú cuál es el sueño africano?

Le paso la pregunta, ¿cuál es el sueño africano?

Es la autodeterminación. Michael Anti [bloguero chino] me estuvo hablando ayer de que en China no tienen Youtube, sino otra plataforma. Así que quizá en Africa necesitamos una Afritube. Necesitamos soluciones africanas a problemas africanos. Y quien quiera venir a ayudar, bienvenido, pero no a imponer soluciones. Un ejemplo: Melinda y Bill Gates trajeron mosquiteras para prevenir la malaria en Malawi. Un mes después vieron que no se estaban usando para cubrir las camas, sino para pescar. No hablaron con la gente.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, habló recientemente de su intención de extender Internet por África. ¿Comparte su preocupación por la limitación de acceso a la Red en el continente?

Claro que existe esa limitación, pero es buena. Con tiempo todo llegará. Africa se tomará su tiempo para encontrar la mejor manera de extender Internet para empoderar a la gente. No queremos que venga Mark Zuckerberg a poner cables de fibra para que la gente le pague a él. No, los africanos pondrán su propio cable de fibra, ¿me entiende? No queremos que nos den de comer con cuchara.

La batalla de su abuelo por la igualdad racial fue política. Usted en cambio habla más de economía y cultura. ¿Descarta entrar en política?

Es que no es un asunto político. Es un asunto social y económico. Los negros ya tenemos el poder político en Sudáfrica. Pero si miras las empresas que cotizan en Bolsa, el 99% pertenecen a blancos. Ese es el reto. El problema de la empleabilidad, porque la mitad de los jóvenes están desempleados y no tienen la formación necesaria para acceder a oportunidades laborales. La educación es la clave. Y otro ejemplo de que el problema no es la política es la Black Economic Empowerment, que estipula que toda compañía que quiere acceder a contratos públicos tiene que tener un 26% de dueños negros. La realidad es que hay abusos por parte de blancos y de negros. Encuentras a personas blancas que ponen a su jardinero como copropietario. Y también a personas negras conectadas a políticos que ganan más y más contratos.

El racismo, entonces, sigue existiendo pero con otra cara.

Sí, racismo existe en todo el mundo. En Málaga, en EE UU. Hemos roto las cadenas físicas pero estamos en una nueva batalla: la económica. Ahora combatimos a un enemigo que no se ve. Antes tenías enfrente al gobierno del apartheid. Ahora no sabes quién es el enemigo. El enemigo puedes ser tú mismo.