Condenan a un policía por quedarse con un Ipad depositado en la comisaría

  • El agente tendrá que pagar una multa de 1.200 euros después de que la sala le haya declarado culpable de una falta de apropiación indebida

La Audiencia Provincial ha condenado a un agente de la Policía Nacional por quedarse con un Ipad extraviado que habían depositado en una comisaría. El policía ha sido declarado culpable de una falta de apropiación indebida, por lo que tendrá que pagar una multa de 1.200 euros, según se recoge en la sentencia.

Los hechos sucedieron en el pasado mes de abril. Sobre las 12.30 horas, un ciudadano extranjero denunciaba ante la policía que había perdido su mochila cuando paseaba en bicicleta por la avenida Manuel Agustín Heredia de la capital. En su interior había varios objetos, como unas gafas de sol, dos teléfonos móviles y un Ipad.

La mochila fue localizada. Fue un vigilante de seguridad de la Fundación Picasso quien la entregó en la Comisaría del Distrito Centro. Durante el juicio, los agentes que recepcionaron el objeto perdido indicaron que comprobaron que un ciudadano extranjero había denunciado su desaparición y que el contenido de la bolsa casaba con lo que había declarado.

Según dijeron, se llamó al denunciante y se le dejó un mensaje en el contestador. Tras ello, dejaron la mochila en la comisaría. El agente que se dio cuenta de la nueva desaparición de la mochila declaró que se percató que faltaba al mes o mes y medio de que se encontrase, cuando le llamó el propietario.

Cuando le tocó declarar ante el tribunal de la Audiencia Provincial, el procesado reconoció que cogió un Ipad del armario de la comisaría para navegar por internet y ver la tele. Sin embargo, aseguró no haber visto la mochila nunca.

En la sentencia se recoge que el policía se llevó a Canarias el Ipad durante unas vacaciones y que también lo ha utilizado en la localidad en la que vive, así como en la capital. A los magistrados, les insistió en que solo había cogido la tableta.

Estaba de servicio

Pero el tribunal, a raíz de las pruebas que se analizaron durante el procedimiento judicial, no le creyeron. Consideran que el acusado se hizo con la mochila y los efectos que había en su interior para su propio beneficio aprovechando que estaba de servicio.

Los hechos han sido calificados como una falta, ya que no se puede afirmar que el valor de los objetos que contenía la mochila exceda de 400 euros. Asimismo, la sala recoge que el agente realizó una transferencia bancaria al propietario por valor de 1.063 euros, quedando resarcido de esta manera el perjuicio económico sufrido.