Los quiosqueros malagueños denuncian la creciente competencia desleal

Ángeles Martín y Teresa Moreno, miembros de Akima, denuncian la difícil situación del sector. / Javier Almellones
  • Akima denuncia que los ingresos por ventas se han reducido en un 60% y que se han producido más de 400 cierres en la provincia

Los costes fijos excesivos, la competencia desleal y la pérdida paulatina de clientes están ahogando al gremio de quiosqueros de Málaga. En los últimos cinco años, Akima (Asociación de Vendedores de Prensa de Málaga y Provincia) estima que sus ventas han descendido en un 60%. La vicepresidenta de esta asociación, Teresa Moreno, asegura que les está afectando lo que considera «una clara competencia desleal». En este sentido, señala a las tiendas chinas, pero también a otros establecimientos, como algunos estancos, que tienen a la venta determinados productos orientados al público infantil, como las golosinas. «No es justo que a los quiosqueros nos pongan trabas para vender ciertos artículos y a otros establecimientos no», señala Moreno, quien denuncia que «hay panaderías y estancos que están vendiendo no sólo los productos que les corresponden como negocios, sino también chucherías y otros artículos más propios de los quioscos».

La revisión del callejero fiscal que realizó el Ayuntamiento de Málaga el pasado año supuso también un varapalo con incrementos notables en estas tasas municipales. Sin embargo, Akima pudo negociar para este ejercicio una reducción de ese recibo de un 38%, aunque tendrán que esperar a junio para confirmar ese anunciado descenso, ya que es ese mes cuando pasa el primero de los dos pagos semestrales de la tasa de Vía Pública.

Los costes fijos mensuales de un quiosco medio en Málaga alcanzan los 700 euros, según denuncia la vicepresidenta de la Asociación de Vendedores de Prensa de Málaga. A pesar de que estos establecimientos cuentan con unas dimensiones de unos ocho metros cuadrados, Teresa Moreno afirma que pagan como cualquier local comercial, lo que no considera «ni equitativo ni justo». La existencia de tres distribuidoras de prensa con sus respectivos costes cada una también está siendo un obstáculo para la prosperidad de los quioscos. Desde Akima recuerdan que en otras ciudades existe una sola empresa encargada de distribuir prensa y el gasto es notablemente inferior. Por ello, esperan que en Málaga pronto se llegue a una solución similar.

Pérdida de clientes

Por su parte, la tesorera de esta asociación, Ángeles Martín, señala también como uno de los problemas más acuciantes del sector la pérdida de clientes que han tenido en los últimos años con la crisis económica. En Akima echan de menos especialmente a los niños, habituales en otras épocas, cuando acudían atraídos por las golosinas y otros productos infantiles.

Todas las dificultades a las que se está enfrentando el colectivo en los últimos años han obligado al cierre de numerosos establecimientos en los últimos cinco años. Según datos ofrecidos por este colectivo, en la provincia han cerrado en este período más de 400 quioscos, de los que medio centenar son de la ciudad de Málaga.

Para parar estas cifras tan sangrantes en Akima se han propuesto reactivar en la medida de lo posible las numerosas ventas que se han perdido a lo largo del último lustro. La vicepresidenta de Akima asegura que están trabajando en varías líneas de trabajo para poder salir de su particular crisis. Por una parte, se están reuniendo con entes públicos y empresas privadas para buscar en la medida de lo posible una colaboración. Por otra, quieren concienciar a los miembros de la asociación de la necesidad de crear un verdadero plan de marketing para recuperar a los clientes perdidos en los últimos años. Akima aglutina actualmente algo más de 800 quioscos en la provincia de Málaga, de los que 410 están situados en la capital.