Viaje mortal al fondo del mar

Las pruebas de ADN confirman que el torso hallado en aguas de Copenhague es el de la periodista sueca desaparecida

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

La incertidumbre se convirtió este martes en certeza. La periodista sueca Kim Wall, desaparecida hace dos semanas cuando realizaba un reportaje a bordo del mayor submarino privado del mundo, está muerta. El torso hallado un día antes en aguas danesas pertenece a su cadáver descuartizado. «El ADN coincide plenamente con el de Kim Wall», anunció ayer la Policía de Copenhague (Dinamarca). El comisario encargado del caso, Jens Moller Jensen, comunicó que los restos encontrados casualmente en el mar habían sido atados a un pesado objeto de metal, «presumiblemente» para que se hundieran para siempre.

Kim Wall fue vista por última vez con vida el pasado 10 de agosto cuando subió a bordo del 'UC 3 Nautilus', un submarino de 18 metros de largo y 40 toneladas de peso construido por el inventor danés Peter Madsen. El sumergible se hundió al día siguiente ante la costa oriental de Dinamarca y su propietario fue rescatado por los guardacostas del país escandinavo, que no encontraron rastros de su única pasajera. Madsen se encuentra detenido desde entonces como sospechoso de homicidio.

El inventor había asegurado en una primera declaración que Kim Wall había abandonado la nave por su propio pie en una pequeña isla ante la capital danesa pocas horas después de subir a bordo y que no sabía qué sucedió a partir de ese momento. Días más tarde cambió su versión y aseguró que Kim Wall había fallecido como consecuencia de un accidente a bordo y que él había depositado su cadáver en el mar.

Macabro hallazgo

Este lunes, un ciclista que paseaba por la isla de Amager, al sur de Copenhague, descubrió en el mar el torso de una mujer. La policía danesa subrayó que la autopsia había revelado que la cabeza y las extremidades habían sido «seccionadas intencionadamente». Los restos de la periodista fueron llevados por las olas a la orilla «tras estar un tiempo en el mar», señaló Moller Jensen, quien explicó que el torso «presenta lesiones con las que se pretendía facilitar la salida de aire y gases para que el cuerpo no volviera a la superficie».

El responsable de la investigación reveló que en el submarino se habían encontrado restos de sangre seca que coinciden con el ADN de Kim Wall, lo que pudo verficarse por pruebas tomadas de un peine y un cepillo de dientes propiedad de la periodista.

La desaparición de Kim Wall había sido denunciada por su novio el 11 de agosto tras comprobar que el 'UC3 Nautilus' no había regresado a puerto y ante la imposibilidad de contactar telefónicamente con ella y con el propietario del submarino. La familia de Kim Wall reaccionó consternada al tener confirmación de su muerte.

La fallecida, de 30 años, era una periodista independiente que residía en Nueva York y Pekín y que preparaba un gran reportaje sobre Madsen. Este, al ser rescatado de su submarino, con capacidad para ocho pasajeros, declaró que había tenido problemas con los tanques de lastre, aunque la Policía sospecha que hundió la nave intencionadamente. El ingeniero danés es conocido por sus construcciones originales, aunque tenía problemas con colegas y colaboradores. Aún no ha sido interrogado aún tras el descubrimiento de los restos de la periodista.

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