Los Veintisiete vuelven al diván

El primer ministro belga, Charles Michel, recibe ayer a Mariano Rajoy antes de la cena. :: Francois Lenoir / Reuters
/
El primer ministro belga, Charles Michel, recibe ayer a Mariano Rajoy antes de la cena. :: Francois Lenoir / Reuters

Los líderes se reúnen en una cumbre informal para debatir sobre reformas institucionales y cómo cubrir el agujero que dejará el 'Brexit'

ADOLFO LORENTE

bruselas. Vuelta al diván. Los jefes de Estado y de gobierno de la futura Unión Europea a veintisiete se sentarán hoy en Bruselas en torno a la mesa del Consejo Europeo para seguir debatiendo sobre el diseño institucional del club y, sobre todo, de las cosas del comer: el presupuesto comunitario en la era 'pos-brexit', para el periodo 2021-2027. Ojo que aunque quizá sea el tema menos atractivo para el ciudadano de a pie, su relevancia de enorme por lo mucho que países como España pueden perder de ese maná llamado Bruselas en áreas esenciales para las comunidades autónomas como los fondos de cohesión o la política agraria común (PAC).

Se trata de asuntos candentes que llevan tiempo encima de la mesa y sobre los que el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, puso el acento la semana pasada colocando a la UE ante el temido espejo para que sean los líderes quienes decidan qué hacer en lugar de mirar siempre a Bruselas para cargarle con la culpa. «Tendremos que aplicar recortes en la PAC y en cohesión si queremos llegar a las nuevas prioridades que nos hemos fijado», advirtió mientras recordaba que esto podría evitarse si los países aportan más dinero al presupuesto o si otorgan nuevos poderes fiscales a la Comisión para aumentar sus recursos propios.

Pero como ironizan fuentes diplomáticos, «mejor esperar sentados si queremos que las grandes potencias aporten más dinero para cubrir el agujero del 'brexit'». El socavón, desde un punto de vista optimista, se cifrará en 10.000 millones al año a partir del 31 de diciembre de 2020, fecha en la que supuestamente Reino Unido se desmarcará de forma definitiva de la UE. Es decir, habrá menos dinero a repartir y, además, con nuevas necesidades que cubrir, como la seguridad o la defensa. Son habas contadas. «Lo que se va a hacer es calentar el debate a la espera de que la Comisión presente su propuesta el 2 de mayo», avanzaron fuentes comunitarias.

LAS CLAVES El primer ministro belga reunió en una cena informal a una docena de líderes, entre ellos Rajoy La fórmula de que el futuro presidente de la Comisión salga de las urnas sigue sin convencer a Macron

Sabiendo que la batalla será de tintes épicos, el Parlamento Europeo movió ayer ficha exigiendo a las capitales que se rasquen el bolsillo hasta alcanzar el 1,3% del PIB comunitario -ahora, el presupuesto supone el 1%, en torno a 150.000 millones anuales-. «El mensaje es claro y fuerte. El Parlamento está unido sobre un proyecto presupuestario para una Europa ambiciosa, pero también en un marco de responsabilidades», recalcó una de las ponentes de la resolución sobre el marco financiero, la socialista francesa Isabelle Thomas.

Aprobaron además otra resolución que pide reformar el sistema de recursos propios de la UE, de modo que esta se financie más por fuentes propias y «las contribuciones de los Estados se reduzcan en un 40%». El ponente del informe, el liberal belga Gerard Déprez, matizó que no plantean crear un nuevo impuesto europeo, «sino que parte de la recaudación tributaria de los países vaya a las arcas comunitarias». Plantean, por ejemplo, transferir una proporción de impuestos como el IVA, tasas a las empresas digitales, impuestos medioambientales o financieros.

Alegato de Merkel

Respecto al diseño institucional del club, el gran debate se centra sobre la figura del llamado 'Spitzenkandidat', la fórmula para elegir al presidente de la Comisión que fue inaugurada en las elecciones europeas de 2014 y que trata de democratizar el proceso de selección encumbrando al líder que gane los comicios o que, llegado el caso, obtenga un mayor respaldo de la Eurocámara. Todos los grandes partidos europeos acaban de defender esta figura con uñas y dientes sabedores del poder que les otoga, el francés Emmanuel Macron no está muy por la labor ya que no pertenece ni al PP ni a los socialistas europeos, partidos que salvo catástrofe se jugarán el puesto con sus candidatos. Él va por libre y, claro, carecerá de capacidad de influencia.

El diván se colocará hoy en el Consejo Europeo pero, ya anoche, el primer ministro belga, Charles Michel, reunió a una docena de líderes en una cena informal para ir acercando posturas. Entre ellos estuvieron el presidente español, Mariano Rajoy, o la canciller alemana, Angela Merkel, quien antes de desplazarse a Bruselas hizo desde el Bundestag una encendida defensa de Europa. «El mundo no nos espera, ni en Alemania, ni en Europa. Necesitamos respuestas europeas para las grandes cuestiones de nuestro tiempo», zanjó. Quizá no está pasando sus mejores momentos políticos, pero subestimarla sería un gran error... En Bruselas, Merkel sigue siendo demasiada Merkel.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos