Renace Silvio Berlusconi, el ave fénix de la política italiana

Berlusconi, en su aparición en un programa de televisión. :: EFE/
Berlusconi, en su aparición en un programa de televisión. :: EFE

La formación que encabeza el magnate milanés toma la delantera en los sondeos preelectorales

DARÍO MENOR

roma. Cumplió 81 años el pasado mes de septiembre, lleva en política desde hace más de dos décadas, en las que ha sido primer ministro en cuatro gobiernos diferentes, y está inhabilitado para ejercer cargos públicos hasta noviembre de 2019 por su condena por un delito de evasión fiscal. Con este currículum, además de su larga lista de escándalos, sorprende que Silvio Berlusconi sea el hombre sobre el que van a girar las elecciones generales italianas del próximo 4 de marzo. En una nueva muestra de que es un animal político al que nadie es capaz de hacer sombra en el país, el magnate ha conseguido lanzar en las encuestas a su partido, Forza Italia (FI), que lidera la coalición de centro derecha favorita para ganar los comicios y de la que también forman parte la Liga, Hermanos de Italia y otras listas centristas menores.

El ex 'Cavaliere' está aprovechando la campaña para recuperar terreno gracias a su presencia continua en los medios de comunicación. Los italianos van a estar durante estos meses encontrándose hasta en la sopa a Berlusconi, que se multiplica con continuas entrevistas en radio y televisión. De momento ha conseguido situar a su coalición entre el 35% y el 40% en intención de voto y espera subir hasta el 45% necesario para controlar el Parlamento. Las proyecciones publicadas ayer por el 'Corriere della Sera' sitúan a la alianza conservadora en cabeza, pero todavía a 47 escaños de alcanzar la mayoría absoluta. El magnate espera seguir subiendo gracias al voto útil y al 'efecto avalancha' que se produce en las opciones políticas que empiezan a bajar en los sondeos, como le ocurre al gobernante Partido Democrático (PD) del exprimer ministro Matteo Renzi.

Hay tres motivos que explican las buenas expectativas de Berlusconi, según Fulco Lanchester, director del departamento de Ciencia Política de la Universidad 'La Sapienza' de Roma. El primero es que la izquierda italiana «no ha sido capaz de mantener una credibilidad en el tiempo» tras el fin de los partidos tradicionales con el escándalo de corrupción de 'Tangentopoli' a principios de los 90. «Desde entonces se ha vivido una personalización en la política de la que el magnate se ha beneficiado. Tiene una enorme capacidad para utilizar los medios de comunicación, para reconstruir su discurso y reinventarse una y otra vez», sostiene Lanchester. La tercera razón del auge es consecuencia directa de la fortaleza del Movimiento 5 Estrellas (M5E), una formación que el académico considera populista. Frente a los antisistema Berlusconi «parece un gran estadista».

El veterano líder de FI ha sabido utilizar bien el miedo que genera en las capitales europeas el M5E, primer partido en solitario en intención de voto pero que lo tendrá muy complicado para formar gobierno por sus reticencias a pactar con otras formaciones. En la última reunión del Partido Popular Europeo, el magnate garantizó a sus socios que le pararía los pies a los populismos: tanto al del M5E, que espera derrotar en las urnas, como al de la Liga, a cuyo líder trata de atar en corto dentro de la coalición. Aunque de momento se respetan, hay una cuestión de difícil resolución entre Salvini y Berlusconi: quién lideraría un eventual Gobierno de centro derecha. El ex 'Cavaliere' no puede hacerlo por su inhabilitación, pero se niega a designar a un sucesor. Y eso que no llegará hasta finales de primavera o principios de verano la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos al que ha apelado para que le libre de la condena.

Liderar el Gobierno

«Salvini querrá ser primer ministro, pero Berlusconi no lo permitirá nunca. Es alguien al que no se puede presentar en Europa», sostiene el profesor de 'La Sapienza'. Habrá que esperar a ver qué nombres se saca de la chistera el líder de FI. Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, parecer ser uno de los 'papables'. En caso de que ningún partido ni coalición alcance los escaños suficientes para formar Gobierno, como vaticinan los sondeos, Lanchester apuesta porque prevalezca la «onda larga» pactista que existe en el sistema político italiano desde el siglo XIX, de manera que FI y el PD se pongan de acuerdo para dar vida a un nuevo Ejecutivo.

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