Un recuento secreto para un resultado imprevisible

El recuento de los votos de la militancia socialdemócrata corrió a cargo de 120 voluntarios, en condiciones de estricto hermetismo que exigieron a los encargados del escrutinio entregar sus teléfonos móviles para evitar filtraciones. Tampoco faltó la supervisión de notarios. Los dirigentes del SPD, confiados en un resultado positivo que evitaría una grave crisis, al menos de momento, no ocultaban tampoco su nerviosismo por el comportamiento imprevisible de las bases. En cualquier caso, el distanciamiento entre la cúpula y el resto del partido ya asomó en el congreso federal de enero, cuando un ajustado 56% de los delegados dio luz verde para negociar con Merkel.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos