La rebelión contra Merkel de los jóvenes socialistas alemanes

El líder del Partido Socialdemócrata, Martin Schulz, abandona el pasado viernes la sede central del CDU en Berlín. :: John MACDOUGALL / afp
/
El líder del Partido Socialdemócrata, Martin Schulz, abandona el pasado viernes la sede central del CDU en Berlín. :: John MACDOUGALL / afp

El líder del SPD, Martin Schulz, enfrenta en su propio partido la mayor oposición a que se reedite la gran coalición de gobierno

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

«Nunca más 'GroKo'». El grito de guerra de los Jung Sozialisten, los jóvenes socialistas o 'Jusos' de la socialdemocracia alemana (SPD), hace temblar a sus mayores. Martin Schulz, el presidente del SPD, sabe que tiene el enemigo en casa y que son los más jóvenes de su formación quienes mayor resistencia ofrecen a una reedición de la 'Grosse Koalition', la alianza de gobierno entre los dos grandes partidos políticos alemanes bajo el liderazgo de la canciller federal en funciones, la conservadora Angela Merkel.

Los 'Jusos' piensan ganar la guerra pese a que hace una semana perdieron la primera batalla. El domingo pasado la mayoría de los más de 600 delegados en el congreso extraordinario del SPD secundaron a su ejecutiva y dieron luz verde al inicio de negociaciones con la Unión de cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) para una nueva gran coalición, la tercera de la era Merkel. Eso sí, fue una aprobación por los pelos. Poco más del 56% de los asistentes al congreso respaldaron esa opción. Más de un 43% votó en contra y hubo una única abstención.

Ese ajustado resultado no ha hecho sino motivar aún más a los jóvenes socialistas en su empeño por impedir que su partido vuelva a ser el apoyo decisivo que Merkel necesita para gobernar. Y su táctica para conseguirlo consiste en fomentar masivamente la afiliación al SPD con la campaña 'NoGroKo'. Más de 5.000 personas han solicitado el carné del más antiguo partido político alemán esta última semana. Su deseo es participar en la decisiva votación que establecerá si la 'GroKo' llega a consumarse o no.

Los Jung Sozialisten quieren nuevos afiliados para que voten en contra del acuerdo final

Al término de las actuales negociaciones entre la Unión y el SPD, serán los 450.000 afiliados de este último partido quienes decidan en una consulta interna si Schulz y otros de sus líderes llegarán a formar parte del nuevo gabinete ministerial de la canciller federal. Los más de 70.000 'Jusos', con su joven presidente Kevin Kühnert a la cabeza, ya han dicho que no, y saben que no están solos. Una gran parte de las bases del SPD, no solo el ala más a la izquierda del partido, rechaza que su formación, presionada por la responsabilidad de Estado, vuelva a sacrificarse en beneficio de Merkel.

En las dos ocasiones anteriores, en las legislaturas 2005-2009 y 2013-2017 el SPD pagó ese compromiso político con los peores resultados electorales de su historia. En las legislativas del pasado septiembre los socialdemócratas obtuvieron solo un 20,5% de votos. En 2005, cuando Merkel alcanzó por primera vez el poder, el SPD cosechó un 34,2% de sufragios y quedó a un solo punto de los conservadores. Kühnert y los jóvenes socialistas reclaman que su partido escape del abrazo de boa constrictor de la canciller, recupere su independencia política y defienda sus tradicionales posiciones de izquierdas. Quieren evitar una nueva pérdida de perfil y popularidad. Y saben que cuentan con un gran respaldo en sus filas, también entre los afiliados más veteranos.

Los 'Jusos' tienen puesta la vista en el Partido Laborista británico y en su líder Jeremy Corbyn, que ha conseguido relanzar a su formación y amenazar seriamente el poder de los conservadores con el respaldo del motivado voto joven tras abandonar el proyecto neoliberal del «nuevo centro» que propugnaba Tony Blair. Una maniobra que por ahora no se plantean las altas esferas socialdemócratas, que apuestan por renovar el pacto con los conservadores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos