Cancelan unos premios musicales en Alemania por el escándalo de unos raperos nazis

Daniel Barenboim, durante la rueda de prensa. /AFP
Daniel Barenboim, durante la rueda de prensa. / AFP

«Mi cuerpo, más definido que el de un preso de Auschwitz» cantaban en su disco los galardonados

JUAN CARLOS BARRENACorresponsal en Berlín

Los 'Echo Preise', los Premios Eco que anualmente concede la industria discográfica alemana, son historia. Tras casi dos semanas de polémica permanente por la concesión del galardón en la categoría de hip-hop a dos raperos antisemitas, la Federación de la Industria Musical Alemana (BVMI) anunció este miércoles la muerte definitiva de la versión alemana de los Grammy estadounidenses. La marca 'Echo' ha resultado «tan seriamente dañada» que es necesario un nuevo comienzo, que incluye la suspensión de las actividades de los gremios que decidían sobre su concesión, señala una nota de la BVMI. La organización quiere evitar que el premio musical se convierta en plataforma del antisemitismo, la misoginia, la homofobia o la apología de la violencia y se encargará en el futuro de que esos errores no se repitan.

Una decisión tan radical tiene su origen en el escándalo desatado por la concesión de un premio a los raperos alemanes Kollegah y Farid Bang por su disco 'Joven, brutal, de buen ver 3', que contiene textos como «mi cuerpo, más definido que el de un preso de Auschwitz» o «márcate un nuevo Holocausto, ven acá con el molotov». Unas expresiones que para el Comié Internacional de Auschwitz suponen «una bofetada en la cara» para los supervivientes del campo de exterminio nazi. La avalancha de críticas a los responsables de los premios fue inmediata. Varios de los galardonados en la misma velada devolvieron poco después sus premios y numerosas estrellas del mundo musical alemán, el tercero del planeta por volumen de facturación, renunciaron a las estatuillas obtenidas en ediciones pasadas. El último de ellos Daniel Barenboim, director argentinoisraelí de la prestigiosa Staatsoper de Berlín.

«Debemos levantarnos unidos contra esas voces y no reforzarlas y legitimarlas con la concesíon de premios», dijo Barenboim, realizador musical que anunció la renuncia a las estatuillas obtenidas junto a la West-Eastern Divan Orquestra o la Staatskapelle Berlín. Como judío que vive a gusto en Alemania desde hace años y contempla la libertad del arte como un bien elevado aseguró hace unos días: «He seguido con atención el debate y esperado a ver si por parte de los responsables se produce una reacción adecuada». La reacción ha tardado sin embargo en llegar y se produjo este miércoles cuando el daño al Grammy alemán se considera irreparable. La dirección de la BVMI comunicó que se cambiarán radicalmente los criterios para la nominación y la entrega de premios, hasta ahora centrados en el éxito de ventas, y que en los próimos meses se tratará de desarrollar una nueva idea para contar con un nuevo galardón musical en Alemania. El escándalo ha tenido también consecuencias para sus protagonistas. El poderoso Bertelsmann Music Group anunció el fin de su relación contractual con Kollegah y Farid Bang, aunque no quiso dar explicaciones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos