La política laboral y la sanidad frenan la coalición alemana

Merkel, a su llegada en coche al cuartel general de los socialdemócratas, que acoge las conversaciones. ::  Gregor Fischer / afp/
Merkel, a su llegada en coche al cuartel general de los socialdemócratas, que acoge las conversaciones. :: Gregor Fischer / afp

Conservadores y socialdemócratas agotan los plazos, que concluyen hoy para lograr un pacto de gobierno que impida unas nuevas elecciones

MARÍA MOLINOS BERLÍN.

Los conservadores de Angela Merkel y los socialdemócratas de Martin Schulz prolongaron ayer hasta la extenuación sus negociaciones para lograr un acuerdo y dotar a Alemania de un nueva gran coalición de gobierno. Pero a pesar de los intensos contactos, los partidos siguen bloqueados en política laboral y sanidad. Las conversaciones deben concluirse hoy.

Tras una jornada maratoniana, el secretario general del Partido Socialdemócrata (SPD), Lars Klingbeil, volvió a anunciar un retraso a última hora. «Se decidirá mañana si las negociaciones se cierran con éxito o no», avanzó a los periodistas. Las diferencias persisten en dos puntos. El primero es la pretensión del SPD de eliminar los contratos temporales injustificados. El segundo es el deseo de los socialdemócratas de garantizar la igualdad de trato en el médico de los pacientes con seguros privados y quienes cuenta con el seguro sanitario público.

NEGOCIACIÓN

Acuerdos
Política europea
Más inversiones y lucha contra el paro juvenil.
Política tributaria
Ligero descenso de los impuestos.
Política educativa
11.000 millones para becas e infraestructuras.
Política migratoria
Endurecen la reagrupación familiar.
Discrepancias
Política laboral
Desacuerdo sobre los contratos temporales.
Política sanitaria
No hay consenso sobre la igualdad de trato en el médico de los pacientes con seguros privados y sistema sanitario público.

El día de ayer solo produjo un avance sustancial. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, los bávaros de la Unión Socialcristiana (CSU) y el SPD cerraron el capítulo de política europea. Lo anunció Schulz a sus militantes a través de las redes sociales, avanzando triunfante el «fin de la política de austeridad». Según sus palabras, en las que no se detallan políticas concretas, se han acordado «más inversiones», «más medios en la lucha contra el desempleo juvenil» y un sistema de «tributación justo» para «gigantes de internet como Google, Apple, Facebook y Amazon».

Además, en un guiño a las propuestas para la UE del presidente francés, Emmanuel Macron, han consensuado «un presupuesto de inversiones para la eurozona» y «derechos laborales fuertes y un pacto social para Europa». También hablaron de reformar el bloque. El presidente socialdemócrata consideró que Alemania y Francia tienen ahora una «verdadera oportunidad» para tratar de conseguir una «Europa más democrática, más social y más capaz de actuar».

Expectativas

El resto del texto ya está cerrado y cuenta con puntos que satisfacen las expectativas y necesidades de cada una de las partes. Los conservadores han logrado incluir un endurecimiento de las condiciones del derecho de reagrupación familiar y el deseo de reducir los flujos de refugiados. También se han apuntado una pequeña bajada de impuestos. Los socialdemócratas, por su parte, han conseguido el compromiso de mantener las pensiones, ayudas para ciertos grupos de madres y una reforma de las contribuciones a la seguridad social que beneficia a los trabajadores.

Además, todos han presumido de un pacto por la educación dotado con 11.000 millones de euros para becas, nuevas infraestructuras y la mejora de la conexión digital en los centros educativos. Mientras tanto, los sondeos apuntan que las negociaciones realizadas están lastrando al SPD. Si en las elecciones de septiembre obtuvieron un 20,5% de los votos -y este era ya su peor resultado en unas generales-, una encuesta de Forsa publicada ayer les otorgaba el 18% de los sufragios. Los conservadores, por su parte, repetirían el 33% que lograron en septiembre.

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