Noventa desaparecidos en el primer naufragio tras el pacto entre Italia y las milicias libias

Las autoridades del país árabe señalaron que la causa del hundimiento fue la falta de carburante

DARÍO MENOR CORRESPONSAL ROMA.

El drama migratorio en el Mediterráneo central está lejos de haber acabado. Aunque el Gobierno italiano celebra la enorme reducción de llegadas en los últimos meses, fruto del acuerdo alcanzado con las milicias que controlan los puertos del noroeste de Libia, la gente sigue muriendo en el mar. Los últimos fallecidos podrían ser las 90 personas desaparecidas después de que naufragara el barco con el que zarparon unos 130 inmigrantes hace una semana desde los alrededores de Sabrata, uno de los puntos calientes libios desde donde parten las naves hacia el sueño europeo.

El pasado miércoles fueron hallados cuatro cadáveres y siete inmigrantes con vida junto a los restos de la embarcación a unos 20 kilómetros de la localidad de Zuara. La cifra de fallecidos subió luego a cinco pues uno de los rescatados murió en el hospital poco después.

Ayer fueron hallados otros 30 supervivientes, según explicó el portavoz de la Marina libia, el almirante Ayob Amr Ghasem, que informó de que el naufragio se habría producido porque la nave se quedó sin carburante. Esta nueva tragedia es la primera que se produce tras el pacto alcanzado entre Roma y las milicias libias para que detengan el flujo migratorio. Refleja además la precariedad del acuerdo, supeditado a la incierta estabilidad de estos grupos armados, enfrentados entre ellos y todos con la aspiración de convertirse en el más fuerte para recibir el dinero que Italia y la Unión Europea entregan a cambio de que no haya más barcos de inmigrantes en el mar.

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