Merkel avisa de que vigilará «con atención» al Gobierno austriaco

Kurz defiende en Berlín su dura política sobre inmigración pero alega que su país ha acogido proporcionalmente a más refugiados que la mayoría

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Fronteras impermeables y guerra sin cuartel contra los traficantes de personas. El nuevo y joven canciller federal austriaco, Sebastian Kurz, volvió a plantear esas dos exigencias, esta vez ante su homóloga alemana, la veterana Angela Merkel, con motivo de su primera vista a Berlín. «Es un error que los traficantes decidan quién entra en la Unión Europea», afirmó un impetuoso y decidido Kurz en la rueda de prensa conjunta tras un encuentro bilateral más largo de lo previsto en la Cancillería alemana.

Merkel comentó que habían encontrado «pocas cosas» que los separen. Y subrayó que las conversaciones abordaron también cuestiones económicas y de política de seguridad, pero sobre todo de migración. En ese sentido aseguró que ambos coinciden en la necesidad de reducir la migración ilegal y reforzar las fronteras exteriores de la UE. Kurz dejó claro, sin embargo, que su Gobierno de coalición de conservadores y populistas de derechas mantiene en esa cuestión una política más dura e inflexible que Alemania.

«Estoy convencido de que la solución de la cuestión migratoria se encuentra en una defensa fronteriza firme» y mayores ayudas a los países de donde proceden los migrantes ilegales, afirmó Kurz, quien subrayó que «esa es la base de una Europa sin fronteras interiores». El nuevo canciller federal austriaco había criticado como ministro de Exteriores la «política de bienvenida» de Merkel, que condujo en otoño de 2015 a la llegada de casi un millón de refugiados a Alemania, la mayoría a través de Austria. En ese sentido, el jefe del Gobierno de la pequeña república alpina comentó que su país no puede ser acusado de insolidario, entre otras cosas porque Austria ha acogido proporcionalmente muchos más refugiados que la gran mayoría de los restantes países de la UE.

Disenso entre Merkel y Kurz hubo también al tratar cuestiones europeas. Al contrario que la canciller alemana, el austriaco quiere poner coto al poder de Bruselas, a la vez que rechaza incrementar las aportaciones económicas de su país a las arcas comunes.

En cuanto a la polémica coalición de los conservadores austriacos con el ultraderechista Partido Liberal que lidera Heinz Christian Strache, Merkel aseguró que la valorará «por sus actos» y que la observará minuciosamente, «quizás con más intensidad de lo habitual». El interesado señaló que su intención es llevar adelante la política que considera correcta y comentó que considera «justo que se nos mida por nuestros actos». Su objetivo, dijo Kurz, «es crear una Unión Europea en la que se rebajen las tensiones», a la vez que busca incrementar la cooperación con Alemania «como principal socio económico de Austria».

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