Merkel aplaude la decisión de los socialistas

J. C. BARRENA BERLÍN.

Visiblemente satisfecha, pero sobre todo aliviada se mostró la canciller, Angela Merkel, al comentar la decisión de los socialdemócratas de negociar una nueva 'gran coalición' a sus órdenes. Un rechazo del congreso del SPD a esas negociaciones habría supuesto el fin de su presidente, Martin Schulz, al frente del partido, pero también el principio del fin de Merkel como jefa del gobierno germano, ya que su liderazgo habría sido puesto en entredicho por sus propios compañeros de formación si Alemania se hubiese visto abocada a unas elecciones anticipadas. Consciente de que las conversaciones con el SPD serán duras y correosas, la también presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) reconoció que «nos queda mucho trabajo por delante». «Para nosotros lo importante es que de esas negociaciones salga un gobierno estable para Alemania que pueda afrontar las cuestiones de futuro y encontrar soluciones a las mismas», señaló. Pese a las «discrepancias» entre los conservadores y los socialdemócratas, se mostró esperanzada de que las reuniones se lleven a cabo en un clima de «sensatez».

Merkel se refirió a la economía, la digitalización, la justicia social y la seguridad como puntos relevantes de las negociaciones entre los dos grandes partidos alemanes y anunció que hoy sus delegaciones se reunirán para establecer una hoja de ruta y un calendario para las negociaciones que comenzarán, dijo, «lo antes posible». Otras formaciones criticaron al SPD por su nueva apuesta por una 'GroKo'. La presidenta de La Izquierda, Katja Kipping, dijo que los socialdemócratas cometen «un error histórico» que puede conducir a su «atomización».

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