Mary Lou McDonald, una dublinesa respetable para limpiar la cara del Sinn Féin

Mary Lou McDonald./
Mary Lou McDonald.

La actual vicelíder es la única candidata para sustituir a Gerry Adams como presidente del partido del IRA

IÑIGO GURRUCHAGALondres

Mary Lou McDonald, de 48 años, licenciada en literatura inglesa, madre de dos hijos, exdiputada en el Parlamento Europeo y diputada en el de Dublín por una circunscripción en el centro de la capital irlandesa, será la próxima presidente del Sinn Féin, después de que al cierre de la presentación de candidaturas no se presentasen rivales para sustituir a Gerry Adams.

El veterano líder del partido anunció en noviembre su retirada. Permanecerá como diputado hasta las próximas elecciones, que deben celebrarse antes del 13 de abril de 2021. Es posible que Adams, que niega haber sido miembro del IRA aunque múltiples testimonios lo consideran como uno de sus máximos dirigentes, se presente a la presidencia de la República, que se renovará este año.

El partido anunciará mañana oficialmente si hay más candidatos, pero McDonald, que es vicelíder en la actualidad, era la única que había propuesto su nombre el jueves y otros posibles aspirantes han guardado silencio hoy. Una conferencia especial elegirá al nuevo líder y al vicelíder, el 10 de febrero. La líder del norte, Michelle O'Neill, y el diputado Pearse Doherty son los favoritos para este puesto.

La renovación del Sinn Féin consolida un cambio generacional en la dirección. Ni McDonald ni O'Neill estuvieron personalmente vinculadas a la campaña terrorista del IRA, el embrión de ejército de una república irlandesa independiente que concentró su actividad en Irlanda del Norte desde el final de los años sesenta hasta los acuerdos de paz, en el cambio de siglo.

La reconstrucción del Ejecutivo norirlandés, ahora suspendido por la falta de acuerdo entre los dos principales partidos de la región- el Democrático Unionista y el SF-, será guiada por tres mujeres, puesto que la líder del DUP es Arlene Foster. McDonald y Foster tienen en común que fueron miembros de partidos más moderados, el UUP en el caso de la unionista y Fianna Fáil en el caso de la republicana.

El Sinn Féin es el único partido organizado en toda la isla y la elección de McDonald, cuya nominación ha recibido apoyos unánimes en una sucesión de agrupaciones locales en los últimos días, indica también un cambio significativo para el partido, por el papel más prominente de sus miembros en la república irlandesa, cuando los 'guerrilleros' del norte lo han dominado durante casi medio siglo.

Neorepublicanos

McDonald creció en una familia de clase media en un barrio acomodado de Dublín, estudio en un colegio privado de la Iglesia Católica y luego en Trinity College, la universidad dublinesa asociada históricamente a la élite protestante. En su familia materna había una vinculación a las fuerzas del IRA disidentes del Tratado Anglo-Irlandés de 1921 que desembocó en la partición de la isla.

Derrotados en la guerra civil por los exdirigentes del IRA que apoyaron el Tratado, evolucionaron con el liderazgo de Eamon de Valera hacia la política constitucional y la formación de Fianna Fáil. Mary Lou McDonald ha afirmado en alguna entrevista que era el partido natural para una joven con su historia familiar y politizada. Lo abandonó cuando ya tenía la oportunidad de ser concejal.

Se afilió al Sinn Féin por su preocupación por la igualdad económica y social, según ha contado. El cambio de partido, en 1999, ocurrió poco después de que contrajera matrimonio con un hombre del norte de Irlanda y que viviera en la provincia durante un breve tiempo. Tenía un perfil idóneo para encajar en la transformación guiada por Adams durante el proceso de paz.

El partido avanzaba en la autonomía recreada en Belfast tras el Acuerdo de Viernes Santo, en 1998, pero el reto era insertarse en el sistema político de Dublín. Adams se convirtió en diputado por una circunscripción del sur, pero se ha argumentado persistentemente que su pasado y su personalidad frenan esa ambición. Una republicana de clase media dublinesa e izquierdista sería un mejor póster electoral.

Expulsada varias veces de la asamblea de diputados por sus interrupciones o desafíos a la presidencia del 'Dáil', McDonald tiene una personalidad fuerte y arisca, y un discurso fluido, que se detiene cuando se le pregunta por el IRA o por las denuncias de abusos sexuales contra miembros del grupo. Ha justificado hasta ahora “el uso de la fuerza contra la fuerza” y ha negado actos de menosprecio a las mujeres que denunciaron los abusos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos