Macron pide a Israel gestos «valientes» para alcanzar la paz con los palestinos

Mediación. Macron recibe con un abrazo a Netanyahu a su llegada al Elíseo.  /  YOAN VALAT / EFE
Mediación. Macron recibe con un abrazo a Netanyahu a su llegada al Elíseo. / YOAN VALAT / EFE

El mandatario francés recuerda a Netanyahu la conveniencia de congelar los asentamientos en zonas ocupadas

R. C. PARÍS.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su empeño de convertirse en el mediador europeo de cualquier conflicto mundial, recibió ayer en El Elíseo de París al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y le solicitó que llevara a cabo gestos «valientes» con los palestinos para «salir del actual callejón sin salida» en medio de la crisis desatada por la decisión de Donald Trump de reconocer de forma unilateral a Jerusalén como capital de Israel. En este sentido, el mandatario galo recordó a su homólogo hebreo la conveniencia de congelar los asentamientos en territorio ocupado como gesto de buena voluntad de cara a una posible reanudación de las conversaciones de paz. Macron volvió a reiterar que, a su juicio, la única solución viable de paz pasa por la creación de dos Estados en convivencia.

En respuesta, Netanyahu reclamó a los palestinos que «acepten la realidad» de que Jerusalén es la capital de Israel como condición 'sine qua non' para la paz en la región. «Cuanto antes se acepte la realidad de que Jerusalén es la capital de Israel, antes habrá paz», declaró el primer ministro israelí. «Le ofrezco al señor Abbás que se siente y negocie la paz: no hay nada más simple», añadió. Netanyahu estará hoy en Bruselas donde tendrá un desayuno informal con los ministros de Exteriores de la Unión Europea para abordar las perspectivas para relanzar las discusiones de paz con los palestinos. La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, avanzó ayer que el bloque trasladará al líder israelí la posición «muy clara» a favor de una solución de dos Estados, con Jerusalén como capital de ambos, algo que está en el interés de «la seguridad» de Israel, pero confió en que la reunión no se reduzca a tomar «nota de las posiciones respectivas, sino permita también reflexionar sobre las perspectivas» para avanzar en el proceso de paz.

«Es el camino a seguir», precisó Mogherini, que dejó claro que la decisión de Donald Trump sobre Jerusalén «tiene un impacto potencial muy preocupante» en un contexto que ya es «muy frágil» en la región. También avisó de que «nadie se puede permitir una mayor escalada», especialmente en torno a los lugares santos, algo que «incendiaría todavía más la región» y «sería un regalo para los extremistas y los que no están interesados en la paz». Hamás ya ha apelado a lanzar la tercera intifada en respuesta al paso unilateral de Estados Unidos.

La UE, en desacuerdo

La práctica totalidad de países de la UE han mostrado su desacuerdo con la decisión unilateral de Estados Unidos sobre Jerusalén, cuyo estatus final para la UE solo pueden decidir las partes a través de negociaciones directas, tal y como estipulan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sin embargo, Hungría ha bloqueado la posibilidad de un comunicado conjunto de la UE en nombre de los Veintiocho sobre la posición común y para mostrar el desacuerdo con la decisión de Estados Unidos, según fuentes diplomáticas. «Ha sido el único», explicaron. El Gobierno checo, por su parte, aseguró que «reconoce a Jerusalén en la práctica como capital de Israel dentro de las fronteras de la línea de demarcación de 1967» y que «el Ministerio solo puede comenzar a considerar el traslado de la embajada checa de Tel Aviv a Jerusalén en base a los resultados de negociaciones con socios clave en la región y en el mundo».

Mogherini rechazó que ello suponga «un desvío» de la posición común europea, insistiendo en que República Checa apoya la solución de dos Estados y «no hay decisión de su parte de trasladar la embajada». «Seguiremos respetando el consenso internacional sobre Jerusalén de que el estatus final de la Ciudad Santa se resuelva mediante negociaciones directas entre las partes», zanjó Mogherini.

Por su parte, los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe instaron a Estados Unidos a anular su decisión de reconocer Jerusalén como capital de Israel, en una resolución publicada tras una reunión urgente en Egipto. Los cancilleres árabes afirman que Estados Unidos se «retiró como socio e intermediario del proceso de paz» en Oriente Medio. Y piden «que Estados Unidos anule su decisión sobre Jerusalén».

Los ministros de los países miembros se habían reunido el sábado por la noche en la sede de la Liga Árabe, en El Cairo, para una reunión extraordinaria destinada a formular una respuesta a la decisión estadounidense, que provocó una oleada de descontento en el mundo árabe.

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