Kurz propone a los ultras negociaciones para gobernar Austria

Heinz-Christian Strache. :: C. B. / afp/
Heinz-Christian Strache. :: C. B. / afp

El ganador de las elecciones del pasado día 15 pone como condición que la coalición resultante «sea proeuropea»

A. SÁNCHEZ SOLÍS

viena. Sebastian Kurz, ganador de las elecciones del pasado día 15 en Austria, ofreció ayer al ultranacionalista y euroescéptico FPÖ formar una coalición, con la condición de que sea proeuropea, mientras que sus potenciales socios insistieron en la restricción de la inmigración como tema principal.

«Conmigo sólo puede haber y sólo habrá un Gobierno proeuropeo», aseguró Kurz, que se hizo cargo el pasado mayo de un Partido Popular austríaco (ÖVP) en horas bajas y al que el día 15 logró colocar como primera fuerza del país, con el 31,5% de los votos.

El joven político, de 31 años, explicó que su decisión de elegir al FPÖ como socio se debe tanto a las coincidencias programáticas como a la «poca disposición» de los socialdemócratas a repetir la gran coalición en el poder desde 2007. Así, insistió en el mensaje que repitió una y otra vez durante la campaña: que el socialdemócrata SPÖ, segundo en las elecciones, prefería una coalición con los ultras, terceros.

«No me ha dado la sensación de que Christian Kern (actual jefe de Gobierno socialdemócrata) tenga interés en ser vicecanciller en un Gobierno» liderado por el líder conservador, dijo. La posibilidad de un Ejecutivo en minoría se contempla sólo en el caso de que las negociaciones con los ultranacionalistas no lleguen a buen puerto.

Kurz explicó que en el FPÖ y en su líder, Heinz-Christian Strache, ha visto la «voluntad de conseguir juntos un cambio en Austria». El dirigente conservador explicó que entre las dos formaciones hay puntos en común programáticos, como la bajada de impuestos o las políticas migratorias, pero también discrepancias que espera sean superadas en unas negociaciones que, confió, terminen con éxito para Navidades.

Repatriaciones

El ganador de las elecciones identificó su visión del futuro de la UE con uno de los cinco posibles escenarios que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha planteado para Europa y en el que la política común se reserva para los grandes temas y deja el resto a la soberanía de los Estados miembros.

Un modelo de Europa con el que Strache se mostró ayer de acuerdo al aceptar la invitación de Kurz, destacando el que es el tema estrella, y casi único, de su partido: el control migratorio. «Que la UE se limite a las áreas esenciales y sea ahí, por fin, activa; es decir, en la protección de las fronteras exteriores, el tema de la migración, la expulsión de los inmigrantes ilegales, la firma de acuerdos de repatriación y ayuda sobre el terreno para evitar nuevas oleadas de refugiados como la de 2015», enumeró el líder ultraderechista.

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