Jean-Marie Le Pen amenaza con recurrir a la Policía para entrar en el congreso del FN

R. C. PARÍS.

Un tribunal de apelaciones de Versalles confirmó ayer la sentencia que mantiene a Jean-Marie Le Pen como presidente de honor del Frente Nacional (FN), lo que llevó al fundador del partido ultraderechista francés a reclamar su acceso al congreso que se organizará en marzo, aunque sea necesario «recurrir a las fuerzas de seguridad». Le Pen libra un pulso político con su hija Marine, en cuyas manos dejó un partido que aspira a lavar su imagen con un congreso que tendrá lugar el 10 y el 11 de marzo en Lille. La formación no descarta incluso cambiar de nombre para reavivar sus aspiraciones electorales.

La actual cúpula del partido expulsó al fundador en 2015, tras una serie de polémicas entre las que figura la alusión a las cámaras de gas de la Alemania nazi como un «un simple detalle de la historia». Jean-Marie Le Pen inició entonces una cadena de recursos judiciales para tratar de recuperar tanto su militancia como la presidencia de honor del FN.

El secretario general del Frente Nacional, Steeve Briois, confirmó a la cadena BFM TV que, «evidentemente», el partido prohibirá el acceso de Le Pen al congreso de Lille, argumentando que sigue sin ser «miembro» del partido y, por tanto, «no puede expresarse ni votar». «Entraré aunque tenga que recurrir a las fuerzas de seguridad», advirtió el fundador de la formación.

Al ser interrogada por el periódico 'Le Parisien' por los motivos que llevarían a su padre a querer asistir a toda costa al congreso, Marine Le Pen no dudó: «Por unos minutos en los medios, haría cualquier cosa», respondió.

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