La hora del 'bombero' Steinmeier

Horst Seehofer, saluda la presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, con Merkel al fondo. :: g. B. / efe/
Horst Seehofer, saluda la presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, con Merkel al fondo. :: g. B. / efe

El presidente alemán recurre a la autoridad moral que todos los partidos le reconocen para sacar a Alemania del atasco político

JUAN CARLOS BARRENA

berlín. Pocos jefes de Estado alemanes han tenido la influencia y autoridad que ostenta el actual presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, un socialdemócrata que, debido al cargo, mantiene en suspenso su filialición política. Cuenta con una enorme popularidad entre los ciudadanos del país, así como el respeto de todas las formaciones políticas, que mayoritariamente -incluido el apoyo cerrado de los conservadores- le eligieron a través de la Asamblea Federal en marzo pasado para asumir una función fundamentalmente representativa.

El antiguo ministro de Exteriores demostró anoche sus habilidades diplomáticas al sentar en su despacho a los líderes de la saliente 'gran coalición' que gobierna el país desde 2013, ahora en funciones desde los comicios generales del pasado 24 de septiembre. Tras el fracaso de los contactos entre conservadores, liberales y verdes para formar un Ejecutivo tricolor´, reeditar la 'GroKo' ('grosse koalition') parece ser la la única alternativa a una nueva convocatoria electoral y Steinmeier se ha visto obligado a impulsarla, pese a que muchos de sus antiguos correligionarios reniegan de esa opción, que tan malos resultados les dio en las urnas y la rechazaron de plano la misma noche electoral. A la vista de la derrota, el SPD declaró su intención de pasar a liderar la oposición.

Integro, gran comunicador, hábil mediador, conciliador y reconocido por todas las formaciones políticas. Así definen a Steinmeier los medios alemanes, pero también muchos políticos, incluso quienes fueron sus rivales políticos. Tanto es así que la canciller y líder cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, que lo tuvo como ministro, el líder de los socialcristianos bávaros (CSU), Horst Seehofer, y el presidente de la socialdemocracia alemana (SPD), Martin Schulz, no pudieron negarse a reunirse bajo sus asupicios para intentar ponerse de acuerdo y devolver a Alemania un gobierno estable. Algo que ansían también tus socios europeos y los aliados en otros puntos del planeta.

Steinmeier conoce bien a todos ellos. Fue ministro de Exteriores en las dos grandes coaliciones lideradas por Merkel (2005 a 2009 y 2013 a 2017), a las que sirvió con fidelidad y ayudó a abordar la crisis financiera mundial y la de la Eurozona.

El actual presidente es lo que llaman en Alemania un 'bombero' político, un apagafuegos acostumbrado a lidiar con graves problemas internacionales como las guerras en Ucrania, Siria, Irak o Libia, la epidemia del ébola en África o la crisis financiera en Grecia. Entre sus éxitos diplomáticos se encuentra el acuerdo nuclear de Occidente con Irán, alcanzado en gran parte gracias a la perseverancia y la capacidad mediadora del político alemán.

Frank-Walter Steinmeier llegó a la política en 1993 de la mano del socialdemócrata Gerhard Schröder cuando este era primer ministro en el Estado de Baja Sajonia y le acompañó luego a Bonn en 1998 cuando se convirtió en canciller federal. A sus órdenes fue, desde 1999 a 2005, ministro de la Cancillería y coordinador de los servicios secretos alemanes.

Un riñón por amor

En las elecciones legislativas de 2009 fue el rival directo de Merkel como candidato del SPD y, tras perder esos comicios, lideró el grupo parlamentario socialdemócrata en el Bundestag. Un año después suspendió toda actividad política para atender a su mujer, Elke Büdenbender, que sufría una grave enfermedad renal. Ante los sorprendidos medios de comunicación anunció que su esposa, jueza administrativa, necesitaba un transplante urgente de riñón y que él mismo sería el donante. Sus organismos eran compatibles y a falta de otro donante Steinmeier no quiso correr los riesgos de una espera indefinida y el peligro de perder al amor de su vida.

Hijo de un carpintero y una trabajadora de fábrica, Frank Walter Steinmeier estudió derecho en la universidad de Giessen, época en la que se afilió a la socialdemocracia y conoció a su esposa, con la que tiene una hija.

De la reunión anoche con Merkel, Seehofer y Schulz no trascendió practicamente nada por la discreción que caracteriza al presidente alemán cuando asume un papel mediador. Los observadores cuentan con que Steinmeier les apretó las tuercas a todos ellos para que busquen vías de diálogo que permitan reeditar la gran coalición. La decisión definitiva quedará en manos de los socialdemócratas, que podrían pronunciarse hoy mismo.

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