Fractura interna en la extrema derecha

La presidenta de la AfD, Frauke Petry, ayer en el momento de abandonar la rueda de prensa. :: reuters

La presidenta de AfD, Frauke Petry, presentó su renuncia por sorpresa en una rueda de prensa con otros dirigentes por la deriva extremista

J. C. BARRENA BERLÍN.

Pese a su triunfo electoral en los comicios legislativos alemanes y su entrada a lo grande en el Bundestag -el Parlamento federal-, la polémica y populista Alternativa para Alemania (AfD) no esperó ni 24 horas para mostrar públicamente sus divisiones internas y luchas intestinas por el poder. La copresidenta del partido, Frauke Petry, reventó este lunes la rueda de prensa en la que los líderes de AfD iban a presentar sus objetivos políticos para la próxima legislatura.

«Tras larga reflexión he decidido no formar parte del grupo parlamentario de AfD», comunicó Petry ente el asombro de los periodistas y la indignación de sus compañeros en el liderazgo de la formación, el copresidente Jörg Meuthen y los dos cabeza de lista en los comicios, Alexander Gauland y Alice Weidel. Una decisión que sentó como una puñalada en la espalda a este trío. «No sabía que iba a explotar esta bomba», reconoció Meuthen ante los micrófonos poco después de que Petry recogiera su bolso y abandonara la sala de conferencias del centro internacional de prensa berlinés.

En una breve intervención, la todavía presidenta de Alternativa para Alemania había explicado a los medios que su objetivo era lograr que el partido tuviera capacidad para asumir la jefatura del Gobierno alemán tras los comicios de 2021 y acusó a sus correligionarios de conducir a AfD al extremismo de derechas. Petry había conseguido en Sajonia uno de los tres mandatos directos de AfD para el Bundestag y convertido al polémico partido en la principal fuerza política de ese estado federado germano oriental con un 27% de votos, por delante de la Unión Cristianodemócrata (CDU) con el 26,9% y La Izquierda con el 16,1%. Se desconoce aún cuantos de los 94 diputados de Alternativa para Alemania en la cámara baja federal seguirán sus pasos y si serán suficientes para formar otro grupo parlamentario, aunque la división en el seno del partido creado hace poco más de cuatro años parece más grande que nunca.

Frauke Petry cuenta con el respaldo de su marido Marcus Pretzell, líder de Alternativa para Alemania en el decisivo y populoso estado federado de Renania del Norte-Westfalia. Y en otras regiones como Baviera o Turingia los seguidores de la política de 42 años y madre de cinco hijos han comenzado a reunirse en el movimiento 'Alternative Mitte' o 'Centro Alternativo', quizás un primer paso hacia la escisión del partido populista. Por ello es de esperar que no haya iniciado un cisma potencial sin tener las espaldas cubiertas y es probable que prepare algún disguto más gordo aún a sus ya antiguos compañeros, representantes del ala más radical y xenófoba de AfD, que para algunos analistas se aproxima al neonazismo. Nada más abandonar la conferencia de prensa conjunta, los tres líderes plantados de la formación criticaron venenosamente a la que ha dejado de ser su compañera. Es una pena que «gente con tanto talento tome ese tipo de decisiones», comentó Alice Weidel, mientras Meuthen le atribuyó «multiples virtudes», si bien denunció que Petry había «abandonado el trabajo en equipo» ya durante la campaña electoral y Gauland expresó su «tristeza» ante el camino que tomará.

El anunció de Petry no sorprendió ante el hecho de que sus diferencias con el resto de la cúpula de Alternativa para Alemania eran manifiestas desde hace meses, pero si el momento de hacerlo público, dando pie a un escándalo considerable en una jornada que debía ser de celebraciones para la formación que se estrena en el Bundestag.

La retórica

En un informativo antes de la rueda de prensa conjunta, Petry había criticado a Gauland por anunciar la cacería de la canciller federal, Angela Merkel, por parte de los populistas tras estos comicios. «Creo que esa no es la retórica que yo defiendo y que precisamente el elector burgués no considera constructiva», dijo la todavía copresidenta de AfD. Nada más abandonar Petry la comparecencia, Weidel exigió que depusiera su mandato parlamentario y que abandonara la formación. Junto a Gauland confirmó además ante los medios que su intención es dirigir conjuntamente el grupo parlamentario de AfD en el Bundestag. A la pregunta de si podría surgir un segundo grupo ultraconservador en el Bundestag de una disidencia interna bajo la dirección de Petry, Gauland puso en duda que tuviera éxito y se preguntó «qué diputados están dispuestos a seguirle».

En todo caso, el alza de los populistas de derechas alemanes, que mantienen estrechas reclaciones con el Frente Nacional francés de Marine Le Pen o el holandés Partido de la Libertad de Geert Wilders, ha fascinado a los analistas demoscópicos alemanes que han estudiado a fondo su electorado.

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