Europa hace nuevos guiños a Londres

Un partidario de la Unión Europea sostiene las banderas británica y comunitaria frente al Parlamento en Londres. :: Daniel LEAL-OLIVAS / afp/
Un partidario de la Unión Europea sostiene las banderas británica y comunitaria frente al Parlamento en Londres. :: Daniel LEAL-OLIVAS / afp

Los Veintisiete se muestran dispuestos a flexibilizar su postura en el periodo de transición para que Reino Unido explore su futuro comercial

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL

bruselas. La negociación sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea se ha convertido en un carrusel emocional. ¿Cómo va todo? Depende del día en que uno pregunte. Ahora, en plena 'operación intentar parar el brexit' -algo muy improbable pero no imposible-, el ambiente es cordial e incluso de cierto optimismo. «Sí, hay buen rollo, como se dice ahora», ironizan fuentes diplomáticas, que sin embargo rechazan de plano lanzar cualquier mensaje de optimismo desmedido. Los momentos difíciles volverán. Seguro.

Que el ambiente es bueno se evidencia en la flexibilidad que los Veintisiete, que se reúnen el lunes, están dispuestos a otorgar a Londres durante el periodo de transición que ahora debe negociarse y, que salvo sorpresa, se extenderá desde la salida oficial (a las 00:00 horas del 29 de marzo del 2019) hasta la salida definitiva, prevista para las 00:00 horas del 31 de diciembre de 2020. Es decir, que Reino Unido estará pero sin estar en la UE durante 21 meses en los que deberá acatar toda la normativa comunitaria sin formar parte del club y sin poder participar de sus decisiones. Es evidente quién tiene la sartén por el mango y quién tiene todas las de perder.

Aquí es donde se encuentra ahora el tira y afloja de la partida después de que en la cumbre de diciembre se llegase a un acuerdo para comenzar a debatir sobre la segunda fase. Es decir, la fase de la salida, la del periodo transitorio, la de diseñar cómo será la relación futura entre ambos bloques, sobre todo comercial. El equipo del negociador jefe de la UE, Michel Barnier, quiere reiniciar las negociaciones «cuanto antes» y están a la espera de que el Gobierno británico se aclare y explique qué quiere ser de mayor, como insisten en remarcar los grandes líderes europeos.

Este será uno de los mensajes que los 27 transmitirán en el Consejo de Asuntos Generales que se celebra el lunes y que también servirá para aprobar un texto adjunto a su postura negociadora en el que mostrarán «cierta flexibilidad» con Reino Unido durante el periodo de transición. Así consta en un documento acordado a nivel de embajadores y cuyo contenido ha sido avanzado por la agencia Reuters.

Se plasmará en tres vertientes. Primero, empezar a negociar desde ya futuras alianzas en materia de seguridad y defensa sin necesidad de tener que esperar a que finalice el periodo de transición; segundo, ir revisando la evolución de las directrices de la negociación según se vaya acercando la fecha del 31 de diciembre de 2020; y tercero, permitir a Reino Unido que pueda entablar negociaciones comerciales e incluso firmar acuerdos con terceros países. Eso sí, solo entraría en vigor cuando expire el periodo de transición.

Cumbre del 23 de marzo

Ayer, precisamente, el ministro británico del 'brexit', David Davis, confirmó que así se lo pedirán a la UE ya que «necesitamos certidumbre».«Debemos tener la capacidad para prepararnos para esa futura relación con la UE pero también con el resto del mundo», recalcó en un tono sorprendentemente triunfalista pese a la que se le viene encima. «Por primera vez en más de 40 años vamos a ser capaces de dar un paso hacia el exterior y firmar nuevos tratados con viejos amigos y nuevos aliados», recalcó, puntualizando que esos acuerdos no entrarían en vigor hasta el final del periodo de transición.

Así lo ha exigido la UE y así será. Hay demasiado en juego. No solo por el portazo de Reino Unido, sino porque será la primera vez que las puertas del club se abran para dejar salir, no para entrar. El 'brexit' será el precedente y Bruselas sabe que no puede fallar, que los pasos que se den y el mensaje que se transmita tienen que ser lo suficientemente sólidos y contundentes tanto de cara al exterior, como evidencia el «Europa ha vuelto» proclamado por Emmanuel Macron, como de puertas adentro, en un intento de cortar de raíz futuras aventuras de otros socios.

La próxima gran fecha clave será la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Bruselas los días 23 y 24 de marzo. Es aquí donde la primera ministra británica, Theresa May, quiere cerrar con sus colegas comunitarios un gran acuerdo político de compromisos sobre el futuro periodo de transición. Londres tiene prisa porque sus empresarios están exigiendo certidumbre. La UE, mientras, sigue a la espera.

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