Cae el envenenador alemán de alimentos para bebés

El detenido, que llegó a exigir diez millones por cesar los ataques, sufre alteraciones psicológicas y podría ser sentenciado a cadena perpetua

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN

La Policía alemana detuvo ayer al presunto autor de un chantaje a varias cadenas de supermercados y droguerías a las que amenazaba con envenenar sus productos si no efectuaban el pago de un rescate millonario. Se trata de un hombre de 53 años de edad, cuya imagen había sido capturada por una cámara de seguridad y difundida por las autoridades para pedir la colaboración ciudadana a la hora de lograr su identificación. El hombre, cuya identidad no ha sido facilitada, fue presentado ante el juez de instrucción en Ratisbona, al sur de Alemania, que ordenó su ingreso inmediato en prisión preventiva.

El fiscal superior encargado del caso, Alexander Boger, subrayó que el sospechoso no ha confesado hasta ahora, pero que su identificación en base a las imágenes de vídeo y fotográficas es tan clara y las pruebas encontradas son tan evidentes que no hay duda sobre su culpabilidad. Boger agradeció además la abrumadora colaboración ciudadana, que aportó cientos de pistas que condujeron finalmente a la detención del presunto chantajista.

El fiscal señaló que en el registro de la vivienda del sospechoso se encontró una botella con etilenglicol, el producto con el que fueron envenenados cinco tarritos de alimentos preparados para bebés, que fueron encontrados en un supermercado de la localidad de Fridriechshafen, a orillas del sureño lago de Constanza. Además explicó que las huellas de ADN encontradas en los potitos coinciden con las del sospechoso. Este se disponía, al parecer, cuando fue detenido a destruir las pruebas en su contra, entre ellas un ordenador portátil que fue hallado en un contenedor de ropa usada. Las autoridades presumen que el detenido actuó solo y sin la ayuda de cómplices. El hombre residía en el estado federado de Baden-Württemberg desde 2005 y anteriormente había estado dado de alta como residente en la vecina región de Baviera.

Pese a la detención, las autoridades han conminado a la población a permanecer alerta al realizar sus compras. «Sería precipitado levantar la alarma», dijo Uwe Stürmer, vicepresidente de la Policía. El presunto chantajista amenazó con envenenar hasta 20 productos alimenticios distintos en cadenas de supermercados como Lidl o Aldi y de droguerías como Rossmann y exigido el pago de un rescate de 10 millones de euros, según aseguraba el tablide Bild.

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