Una difícil travesía

J. C. BARRENA

Las citas convocadas para la semana próxima por Merkel y su Unión (CDU/CSU) con sus dos potenciales socios -el 18 de octubre con liberales y verdes por separado y el 20 para una reunión de todos los interesados- no son más que un primer paso. En esas fechas están previstas unas conversaciones de sondeo, en las que los partidos podrán comprobar si existen suficientes coincidencias y hay perspectivas de resolver las divergencias para intentar gobernar juntos.

Si consiguen superar esta primera etapa podrán iniciarse negociaciones para la elaboración de un programa común de gobierno. Es en ese momento cuando comienza la fase larga del proceso. Las tres formaciones deberán nombrar sus equipos negociadores para consensuar toda la futura política gubernamental.

Hace cuatro años, cuando los partidos de la Unión y los socialdemócratas (SPD) acordaron formar la 'gran coalición', cerca de un centenar de expertos de las dos formaciones negociaron durante semanas repartidos en equipos el acuerdo de coalición, un documento de 185 páginas. En esta ocasión se espera que el número de negociadores supere el centenar y que el grupo se vaya reduciendo según se vayan aprobando capítulos. Solo cuando no se avance en un tema polémico intervendrán los líderes de los partidos. Hace cuatro años CDU/CSU y SPD consiguieron cerrar su acuerdo a finales de noviembre, en esta ocasión no se espera que acaben antes, aunque deberán ser los congresos extraordinarios de sus respectivos partidos los que sancionen finalmente el acuerdo. Merkel ha comentado que espera tener las cosas atadas para Navidad, para que en enero juren sus cargos los nuevos ministros.

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