Bruselas golpea primero en el 'brexit'

David Davis y Michel Barnier se estrechan la mano, ayer en la sede de la Comisión Europea, en Bruselas. :: John Thys / afp/
David Davis y Michel Barnier se estrechan la mano, ayer en la sede de la Comisión Europea, en Bruselas. :: John Thys / afp

La UE y un 'pacífico' Reino Unido acuerdan que primero será el divorcio y no se hablará de la futura relación hasta que haya un acuerdo

ADOLFO LORENTE BRUSELAS.

Y a los 82 días de activarse el Artículo 50, comenzó lo bueno. Bienvenidos a la madre de todas las negociaciones. Pese a las muchas críticas recibidas, siempre les quedará la puntualidad. Fue británica, como reza el dicho. A las 10:58 horas, dos minutos antes de la hora prevista, el el secretario de Estado para la salida de Reino Unido de la Unión Europea, David Davis, entró en la sede de la Comisión Europea para celebrar el inicio de la negociación sobre el 'brexit'. Sonriente, fue recibido por Michel Barnier, anfitrión y jefe negociador de la UE. Mucha cortesía, importantes dosis de amabilidad, buenas palabras por doquier... Demasiado buen rollo. Tanto, que todo lleva a pensar que algo no cuadra. Sin embargo, uno y otro bando insisten en destacar que el comienzo fue realmente positivo. Eso sí, a los puntos, Europa comenzó golpeando primero. La negociación será como la UE siempre quiso, así que la primera batalla ha caído del lado comunitario. Ojo, aún queda mucha guerra. Toda. «Esto no es como empieza, sino como acaba», lanzó Davis.

Entre sonrisas y con un inesperado buen rollo, pero Londres pasó por el aro. Y lo hizo porque al final Bruselas ha impuesto su 'timing' negociador, como anunció pasadas las seis y media de la tarde Barnier. «Primero el divorcio y luego el futuro», recalcó. Así lo han querido siempre los 27 y así será pese a que la primera ministra británica, Theresa May, siempre buscó que las conversaciones sobre la salida y la futura relación comercial fuesen de la mano para que Reino Unido no sufriese el limbo que va a tener que afrontar a partir del 29 de marzo de 2019, cuando se formalice el adiós definitivo de la UE. Pero May está muy débil. Extremadamente débil. Así que sólo le quedaba 'tragar', esperar y cruzar los dedos para que escampe cuanto antes.

UNA SEMANA AL MES

uEl calendario
La Unión Europa y Reino Unido acordaron reunirse una vez al mes y durante una semana. Así, las próximas rondas negociadoras quedaron fijadas para el 17 de julio, el 28 de agosto, el 18 de septiembre y el 9 de octubre.
uLas personas, prioritarias
Los derechos de los británicos que viven en el resto de la Unión Europea y los de los ciudadanos comunitarios que residen o trabajan en territorio de Reino Unido son el asunto más urgente a acordar. La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, presentará una propuesta a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno prevista para los próximos jueves y viernes.
uLa frontera irlandesa
Ocupó gran parte del encuentro de ayer en Bruselas. Para Londres debería ser «lo más invisible posible» para evitar que dañe la estabilidad política en el territorio. Bruselas apoya «que se cumpla absolutamente el acuerdo de Viernes Santo», pero quiere una demarcación con todas sus consecuencias para los servicios y las mercancías.
uEl ánimo. Para definirlo, Barnier echó mano de Jean Monnet
«No soy optimista ni pesimista, tengo determinación». David, de Churchill: «Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad y un optimista ve una oportunidad en cada dificultad».

«Reino Unido se va de la UE, no al revés. Es la realidad, y que cada uno asuma las responsabilidades, que son humanas, económicas... No hay que subestimar esas consecuencias», recalcó Barnier. Eso sí, volvió a tender la mano y a recordar la necesidad de que se llegue a un acuerdo. «No se trata de hacer concesiones, pero tampoco hay interés de revancha. Intentaré todo el rato dejar la pasión a un lado y limitarme a la base legal y al buen espíritu», dijo. A su lado, Davis asentía con satisfacción mientras reiteraba que saldrá del mercado único como estaba fijado. 'Out is out'. Porque que nadie lo dude. Sucederá. Será duro, blando o caótico, pero habrá 'brexit', como reiteraron los dos principales espadas de la negociación.

¿Por qué golpeó primero la UE? Porque además de hablar de entrada sólo del divorcio, también ha logrado imponer los tres grandes temas sobre los que quiere un acuerdo lo más rápido posible. Son asuntos centrales, capitales: los derechos de los 4,5 millones de personas afectadas; la multimillonaria factura a pagar y cómo se solucione el problema entre las dos Irlandas para salvaguardar los Acuerdos de Viernes Santo.

Ejemplo de transparencia

«En un principio trataremos los asuntos más urgentes porque debemos acabar con la incertidumbre causada por el 'brexit'. Las personas, primero», zanjó Barnier parafraseando a Donald Trump. Así lo vio también su homólogo británico, quien anunció que en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el jueves y el viernes en Bruselas, Theresa May expondrá a sus colegas cuál es su propuesta 'ad hoc' antes de que el documento se publique el lunes. Y es que una de las claves de la negociación es que ambas partes se han conjurado para que sea un ejemplo de transparencia.

Lo dicho, de momento buen rollo y varias citas para la historia. Porque ayer, sí, fue un día histórico. Primero le tocó a Barnier, que cerró su intervención inicial así: «Como dijo Jean Monnet, no soy optimista ni pesimista, tengo determinación». Y claro, Davis le cogió el testigo. «Como decía Churchill, un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad y un optimista ve una oportunidad en cada dificultad. Yo soy un optimista con determinación», cerró entre risas.

Las próximas rondas tendrán lugar en Bruselas el 17 de julio, el 28 de agosto, el 18 de septiembre y el 9 de octubre. Como ya se sabía, el francés y el inglés serán los idiomas oficiales. Ayer, en una sala de prensa también traducción al alemán.

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