¿Qué haría Attlee?

I. GURRUCHAGA BRIGHTON.

El gran cambio de dirección que postula el laborismo de Jeremy Corbyn evoca el que implementó su líder más exitoso, Clement Attlee, tras derrotar a los conservadores de Winston Churchill en 1945, tras el fin de la guerra. El biógrafo de Attlee, John Bew, señalaba el martes, en un debate sobre 'qué haría Clem' un eco con las aspiraciones de hoy: «Un Gobierno de grandes reformas en una era de austeridad».

Entre 1945 y 1948, el Ejecutivo laborista nacionalizó el carbón, el acero, la electricidad, buena parte del transporte, el Banco de Inglaterra, los hospitales. Creó un servicio público y universal de sanidad y una extensa seguridad social, también la financiación pública de representación legal ante los tribunales para personas sin medios. Definió la estructura del Estado británico hasta el giro liberalizador impulsado por Margaret Thatcher desde 1979.

El programa laborista es para algunos de sus seguidores conectar de nuevo con aquella idea de la socialdemocracia. Pero Attlee -hombre metódico, discreto y de familia y talante conservadores- combatió en las dos guerras mundiales, compartió con los conservadores de Winston Churchill la coalición que sostuvo a Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial, promovió la creación de la OTAN y la disuasión nuclear. Rompió así con el pacifismo de su predecesor, George Lansbury, cuya figura parece más similar a Corbyn.

Attlee detestaba el radicalismo retórico, la adopción de causas de moda y era un conocedor sistemático de la mecánica burocrática en el Gobierno y en el partido. No se sentiría cómodo en los actos eufóricos de Momentum, el movimiento que impulsa a Corbyn dentro de su partido. Y sus hondas transformaciones fueron alentadas por el sentimiento popular tras la sangría colectiva dos grandes guerras mundiales y en la cohesión social de empleados en las grandes industrias. Fue derrotado finalmente por el hartazgo de la población son su ética de la austeridad.

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