La UE advierte de que «ahora más que nunca» necesita una Alemania «fuerte»

Bruselas anhelaba otra gran coalición, pero la debacle de Schulz ha hecho que cunda cierto desánimo tras la euforia que provocó Macron

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

No se trataba del quién, sino del cómo. La incógnita del ganador hace tiempo que estaba resuelta. Sí, la de siempre, Angela Merkel. La clave era saber su poder, con quién se vería obligada a pactar para gobernar. Bruselas cruzaba los dedos en favor de la gran coalición con los socialdemócratas del europeísa Martin Schulz, pero ya el mismo domingo, el propio Schulz confirmó que sería el jefe de la oposición, que seguir bajo las faldas de la invencible Merkel supondría el final de su histórico partido.

Se acabó la gran coalición y esto, para la UE, no son buenas noticias al producirse en un momento en el que está en juego la refundación del club. La sensación no es tanto de pesimismo (ahora, el vaso siempre se ve medio lleno), como sí de «expectación» e incluso de «cierto desánimo» porque se teme que los vientos de cola ya no soplen con tanta fuerza. Así lo confiesan fuentes comunitarias, que ssiguen confiando en la resurrección del gran eje francoaléman gracias al huracán Emmanuel Macron.

Hay victorias que engañan y ésta, quizá, sea una de ellas. Y lo es, sobre todo, por el histórico resultado de la extrema derecha, que vuelve al Bundestag por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial y lo hace, además, por la puerta grande como tercera fuerza. Vuelven los viejos fantasmas a la gran potencia de una Europa que lleva años luchando contra el populismo de extrema derecha en Austria, Países Bajos o Francia. Como se ha podido comprobar en Alemania, el riesgo sigue latente, como no se cansa de advertir el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker.

Margaritis Schinas

Que la UE vive momentos de enorme relevancia para su futuro queda constatado en la protocolaria carta de felicitaión que el luxemburgués envió a la canciller «por su histórica cuarta victoria consecutiva». En ella y «a la luz de los importantes retos globales», recuerda que, ahoran, «más que nunca, necesitamos un Gobierno alemán que ayude activamente a diseñar nuestro continente». Como desveló su portavoz, Margaritis Schinas, Juncker también habló ayer por teléfono con ella y con Martin Schulz, con quien le une una gran amistad. «El presidente es leal», recalcó Schinas. ¿Qué hablaron? Eso ya queda para la esfera privada.

Descartada la gran coalición, ya se ha activado la 'operación Jamaica', la coalición a tres entre los conservadores de la CDU/CSU (negro), los liberales del FDP (amarillo) y Los Verdes -son los tres colores de la bandera jamaicana-. Hace cuatro años, los liberales se quedaron incluso fuera del Bundestag después de cuatro años formando coalición con Merkel y ahora es de esperar que no cometan los mismos errores del pasado si deciden dar estabilidad a la canciller.

Hoy, el turno de Macron

Aquí es donde comienzan las preocupaciones de Bruselas, que ha propuesto una ambiciosa integración de la UE a 27, ya sin Reino Unido, en torno al euro. Que si cerrar la Unión Bancaria, que si un superministro de Finanzas único, que si un Fondo Monetario Europeo... Proyectos de enorme calado que los liberales no es que no no compartan, es que defienden lo contrario, como se pudo ver en la época de los rescates a Grecia.

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