Trump busca caras de la tele para su Gobierno

Trump estrecha la mano del general McMaster tras nombrarlo consejero de Seguridad Nacional. :: reuters/
Trump estrecha la mano del general McMaster tras nombrarlo consejero de Seguridad Nacional. :: reuters

Medio Gabinete vive pendiente del próximo tuit del presidente de EE UU al no dar los niveles de fotogenia que busca el mandatario

MERCEDES GALLEGO NUEVA YORK.

Con el secretario de Estado Rex Tillerson no tenía «química». Al jefe del Consejo Económico Nacional Gary Cohn lo ha cambiado por alguien que «da mejor en televisión», el tertuliano económico Larry Kudlow. El consejero de Seguridad Nacional HR McMaster le cansa porque «se enrolla demasiado», así que está pensando en sustituirlo por otro analista que ve en televisión, el radical John Bolton, que al principio descartó para secretario de Estado porque no le gustaba su bigote.

Así son las decisiones de gobierno que toma Donald Trump, en medio de un arrebato para limpiar la casa de gente con la que no se identifica. Numerosas fuentes han dicho a varios medios de comunicación bien documentados que el mandatario simplemente se siente más cómodo entre las caras que conoce de la tele. Una afición que cada día ocupa más horas de su agenda, a juzgar por el espacio reservado para «tiempo ejecutivo» en su residencia personal.

Según 'The Washington Post', su primer instinto a la hora de formar Gobierno fue rodearse de esas cabezas parlantes que veía en la pequeña pantalla y con cuyas opiniones forjaba la suya propia, pero sus asesores le convencieron de que carecían de la experiencia necesaria. Renuente, aceptó a los tipos sesudos para su primer año pero ya se ha cansado de ellos. Su intención, buscar caras que den bien en televisión y aumenten los 'rating', una de sus obsesiones.

LAS CLAVES'The Washington Post' dice haber confirmado con 19 fuentes el inminente despido de McMaster Salir en el programa 'Fox & Friends' es como tener una audiencia privada con el jefe de la Casa Blanca

Tan clara es la avenida que se abre para entrar en el 1600 de Pennsylvania que aparecer en el programa 'Fox & Friends' es como tener una audiencia privada con el mandatario. Con su aparición en ese programa de Fox, Kristian Saucier, un basurero de Vermont, consiguió el viernes pasado el segundo perdón de esta presidencia -el primero fue para el sheriff Arpaio-. El marinero condenado a un año de prisión por tomar fotografías de áreas de ingeniería de un submarino nuclear clasificadas como secretas se quejó en ese programa de un doble rasero que le hizo pasar por la cárcel mientras que Hillary Clinton pudo aspirar a presidenta.

Nadie cree que sea casualidad que el director de la CIA Mike Pompeo fuese nombrado el lunes secretario de Estado a golpe de tuit después de pasarse el domingo de ronda por los programas de televisión defendiendo las actuaciones del mandatario. Ese día Trump también despidió al subsecretario Steve Goldstein, que le contradijo con un comunicado en el que aseguraba que Tillerson no había hablado de su salida con el presidente. Para sustituirle ascendió a subsecretaria de diplomacia y asuntos públicos a Heather Nauer, presentadora de 'Fox and Friends' hasta su nombramiento como portavoz del Departamento de Estado.

Sin más cambios

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, asegura que no hay previstos más cambios «inmediatos», pero el ruido de tambores es rotundo. El 'Post' dice haber confirmado el inminente despido del general HR McMaster con 19 fuentes cercanas al presidente. Dicen que el consejero de Seguridad Nacional lo tiene tan claro que ya ha recogido sus cosas y solo está esperando a que le informen de su próximo destino. Según 'The New York Times', el favorito para sustituirle sería también un militar, el otro género que deslumbra a Trump. El lugarteniente retirado Keith Kellogg ya fue premiado por sus apariciones en televisión durante la campaña con el nombramiento de jefe de personal del Consejo de Seguridad Nacional y sería ascendido si vence la resistencia del general John Kelly, que por otro lado también está en la cuerda floja por llevarle la contraria al jefe en privado.

El único que parece mantenerse firme en el cargo es el secretario de Defensa James Mattis, un general de cuatro estrellas de los marines a quien Trump admira. Por contra, la secretaria de Educación, Betsy DeVos; el de Veteranos, David Shulkin; el de Vivienda, Ben Carson, y el de Interior, Ryan Zinke, se rumorean como los próximos despedidos. Los favoritos para sucederles vuelven a ser caras conocidas de la tele, el medio en el que Trump batió récords de audiencia con su famoso «¡Estás despedido!» (You are fired!).

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