Texas hace recuento de los daños mientras intenta recuperar la normalidad

Familias evacuadas en una zona residencial de la ciudad de Houston, Texas. :: Thomas B. Shea / afp
Familias evacuadas en una zona residencial de la ciudad de Houston, Texas. :: Thomas B. Shea / afp

Las autoridades mantienen la alerta por las explosiones en una planta química al norte de Houston que tiene sus instalaciones inundadas

C. CONEJERO NUEVA YORK.

El sol da un respiro a Houston, donde las autoridades del Estado de Texas han comenzado a hacer recuento de años. Sin embargo, el peligro no ha pasado, dado que el nivel de las aguas se mantiene en muchas zonas. Los últimos coletazos del huracán 'Harvey' azotaban ayer el delta del Misisipí en su avance hacia el norte, después de castigar duramente la costa del Golfo con más tormentas y más destrucción que se añadían a la amenaza inminente de explosiones químicas en una zona con alta densidad de este tipo de industria.

Las autoridades mantenían en alerta el área que rodea la planta química de Crosby, noreste de Houston, donde se registraron explosiones por la mañana y se temían nuevas reacciones químicas. La fábrica, totalmente dañada por el agua que cubría las instalaciones, producía producía peróxidos orgánicos para uso industrial. Estos requieren temperaturas frías de producción, ya que, en caso contrario, los químicos se vuelven extraordinariamente volátiles y reaccionan inflamándose en cadenas de explosiones.

La compañía francesa que opera la planta advirtió de la posibilidad de que las explosiones se debieran al reventón de una válvula, aunque era imposible comprobarlo ya que todos los empleados fueron evacuados por el huracán. La Agencia de Protección Medioambiental, que movilizó equipos de investigación de sustancias químicas y realizó inspecciones aéreas de la planta, señaló no haber detectado material tóxico todavía en el humo dejado por las explosiones.

Las explosiones en la planta química desataron la alarma en la Agencia Federal de Gestión de Emergencias, que advirtió al Departamento de Seguridad Nacional sobre el peligro de una potencial «situación química» en la zona. La agencia ordenó la evacuación de un radio de tres kilómetros alrededor de la planta, algo que no impediría que la expansión de la contaminación si aumentaran los vientos.

Hasta anoche los efectos de las explosiones habían causado un herido, un oficial de policía, que se encuentra hospitalizado tras inhalar humo proveniente de la planta. Hay varias personas bajo vigilancia médica, sin especificar el número, para prevenir la aparición de efectos secundarios.

Continúa la evacuación

En Houston, la ciudad más afectada y donde afortunadamente no ha llovido en las últimas veinticuatro horas, más de 32.000 personas se encuentran alojadas en refugios temporales, mientras prosiguen las labores de búsqueda y rescate de damnificados. El tiempo, además, permitió comenzar las tareas de limpieza, una vez que las aguas han comenzado a retroceder en el área de Houston, donde viven en torno a 6,5 millones de personas.

«Duele mucho ver a mi ciudad así, pero tenemos que empujar todos juntos hacia delante desde hoy y recuperarnos de este gran golpe», dijo a Efe Yadira Molina, una voluntaria del Centro Texano para las Preocupaciones de la Comunidad, que inició una campaña de donaciones para los afectados por el paso de Harvey, como muchas otras organizaciones.

El juez Ed Emmett, del condado Harris, en el que se encuentra Houston, declaró a los medios que 'Harvey' ha podido destruir entre 30.000 y 40.000 casas tan sólo en esta zona. Numerosos de estos damnificados -9.000 personas en la noche del martes- fueron ubicados en el Centro de Convenciones George R. Brown, una enorme instalación situada en el centro de Houston que se convirtió en refugio durante los últimos días

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