Temer peleó voto a voto para impedir su inhabilitación In fraganti

La oposición trató sin éxito de evitar la celebración del tenso pleno de la Cámara de Diputados brasileña

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Un año después de la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil, el Congreso de ese país celebró ayer una nueva y traumática sesión para decidir si el sucesor de aquella, Michel Temer -denunciado por corrupción- debe ser apartado del cargo y rendir cuentas ante la Justicia o si la denuncia debe ser archivada en beneficio de la continuidad de las reformas económicas exigidas por los mercados.

A diferencia de la votación del 'impeachment', precedida por masivas manifestaciones contra Rousseff, esta vez los ciudadanos parecen indiferentes. Sólo activistas del PT interrumpieron el paso en avenidas de las principales ciudades. No obstante, en las encuestas, una gran mayoría se expresa a favor de apartar a Temer para que se le investigue. El presidente es rechazado por 95% de la población consultada por la empresa demoscópica Ibope.

EN SU CONTEXTO

Diversos analistas advertían ayer que no bastaba para Temer con que la denuncia en su contra fuera archivada. Necesitaba salir fortalecido de la votación -con muchos más apoyos de los requeridos- para tener un capital renovado que le permitiera aprobar este año una reforma previsional que exige una mayoría extraordinaria. Y también para afrontar una serie de nuevas denuncias por obstrucción a la Justicia y organización criminal.

Temer fue denunciado en junio por el procurador(fiscal) general de la República, Rodrigo Janot, por el delito de corrupción pasiva, es decir, recibir sobormos. Fue luego de que la Policía Federal obtuviera las grabaciones de diálogos del presidente con el empresario Joesley Batista, dueño de la firma cárnica JBS. En la conversación, Temer señalaba que el diputado Rocha Loures era su hombre de confianza. Y luego la Policía filmó a un gerente de JBS entregando a Loures una maleta con el equivalente a 135.000 y la promesa de pagar 10 millones más a cambio de ventajas para la firma.

Temer, que recibió a Batista en marzo en el garaje de su residencia, también sugirió al dueño de JBS que debía seguir pagando una mensualidad al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, preso tras ser condenado por corrupción. Cunha fue el artífice del proceso de destitución de Rousseff que le permitió al entonces vicepresidente Temer asumir el cargo de jefe de Estado. Janot adelantó que prepara otras dos denuncias penales contra el presidente que deberán ser sometidas al mismo proceso de autorización por el Congreso.

Para que el Supremo Tribunal Federal pueda investigar al presidente, se requiere la autorización de una mayoría especial de dos tercios de la Cámara de Diputados, 342 de un los 513 congresistas. Al cierre de esta edición la votación no se había celebrado aún y analistas y observadores creía que el presidente lograría a última hora reunir los 172 votos necesarios evitar su inhabilitación. La oposición intentó obstruir la sesión para impedir el quórum. Pero una vez que los oficialistas obtuvieron el número necesario de participantes, se unieron al debate.

La decisión de proteger a Temer de los fiscales es tan impopular que algunos aliados -por ejemplo, del PSDB y del partido de Temer, el PMDB- anticiparon su voto contra el presidente. Otros subieron el precio de su respaldo.

Presos que votan

Temer, embarcado en las últimas semanas en fatigosas negociaciones con los diputados de su base, liberó ayer del cargo a once ministros con el objetivo de que reasumieran sus escaños y votaran a su favor. Uno de ellos, el ministro de la Secretaría de Gobierno, Antonio Imbassahy, fue descubierto ayer cuando gestionaba el pago de prebendas a diputados aliados en el plenario de la Cámara. Según el mismo Gobierno admitió, desde que se conoció la denuncia, se pagó una fortuna para obras en los municipios de los congresistas cercanos al oficialismo.

Según la revista 'Congreso en Foco', la mitad de los parlamentarios de Barsil es objeto de investigaciones o procesos penales. De ese total, seis ya fueron condenados y uno de ellos está en prisión. No obstante, todos votaban. El diputado Celso Jacob fue condenado a siete años de prisión por falsificación de documento público y debe pernoctar en el presidio de Papuda, en Brasilia. Pero durante el día sigue ejerciendo su mandato. Y ya adelantó que ayer iba a votar a favor de Temer.

millones de euros es la cantidad que supuestamente la empresa JBS, el mayor productor de carne del mundo, había prometido a Temer a cambio de contratos gubernamentales.

El exasesor del presidente, Rodrigo Rocha Loures, fue grabado por la Policía con una maleta con 135.000 euros, según los investigadores, destinados a Temer.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos