Rusia responde a EE UU con la expulsión de 60 diplomáticos

RAFAEL M. MAÑUECO OSCÚ.

MEl embajador estadounidense en Moscú, Jon M. Huntsman, recibió ayer del viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, la comunicación de que 58 diplomáticos norteamericanos de la embajada y dos del consulado han sido declarados 'persona non grata' por «realizar actividades incompatibles con el estatus diplomático», fórmula que se emplea cuando se les acusa de espionaje. Todos deberán abandonar el país antes del 5 de abril. EE UU tendrá además que cerrar su consulado en San Petersburgo, y desalojarlo antes de mañana sábado.

En la «nota de protesta» entregada a Huntsman por Riabkov se califica de «indignantes e injustificadas» la expulsiones de Washington de 60 diplomáticos rusos el lunes y se deplora que además las autoridades estadounidenses decidieran cerrar el consulado ruso en Seattle. En el comunicado se recuerda también la incautación de edificios diplomáticos rusos en EE UU.

Asimismo, Riabkov pidió explicaciones sobre las declaraciones de algunos responsables de la Casa Blanca sobre la posibilidad de embargar los activos del Estado ruso en EE UU. Finalmente, advirtió a Huntsman de que, si Washington toma nuevas medidas contra Rusia, encontrará igualmente una respuesta adecuada por parte de Moscú.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, manifestó ayer que la misma medida adoptada con EE UU se aplicará a todos los países occidentales que han expulsado a diplomáticos. España declaró 'persona non grata' a dos miembros de la legación. En su conjunto, Occidente acordó esta semana echar de sus territorios a más de 140 representantes de Moscú en solidaridad con Londres por el envenenamiento del exagente Serguéi Skripal y su hija.

Lavrov puntualizó ayer que las contramedidas «serán no sólo recíprocas», dando a entender que podrían ser más severas que las que están afectando a Rusia. El jefe de la diplomacia del Kremlin critica que EE UU y Reino Unido «estén forzando a todo el mundo a llevar una política antirrusa». El martes, Lavrov acusó a Washington de ejercer una «presión colosal» sobre sus aliados, la UE en primer lugar, y de utilizar el «chantaje» para obligarlos a secundar medidas contra Moscú que en realidad no desean, porque «al oído nos susurran disculpas».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos