Rusia medita con calma la respuesta

Putin dilata las contramedidas contra Gran Bretaña para evitar que se eleve la tensión en la recta final de las presidenciales rusas

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ.

El presidente ruso, Vladímir Putin, reunió ayer a su consejo de seguridad para discutir las contramedidas que se aplicarán contra Reino Unido tras la expulsión de veintitrés diplomáticos en el marco de las medidas de respuesta por el envenenamiento del exagente Serguéi Skripal y su hija Julia. Aunque la idea del Kremlin es devolver el golpe a Londres con la mayor prontitud, lo cierto es que muestra cierta dilación en un contexto de riesgo de que estalle una escalada de tensión justo en la recta final de la campaña de las elecciones presidenciales del domingo. Según el portavoz, Dmitri Peskov, los asesores de seguridad de Putin tacharon ayer la actitud de Gran Bretaña de «destructiva, irresponsable y provocadora».

El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Reino Unido recibirá «muy pronto» la respuesta de Rusia por ese comportamiento «hostil» y adelantó que las medidas incluirán «obligatoriamente» la expulsión de diplomáticos británicos. No especificó el número de empleados de la Embajada británica en Moscú que se verían afectados, ni tampoco aclaró si su país se propone adoptar otras medidas adicionales.

Lo que sí dijo el jefe de la diplomacia es que, antes de hacer un anuncio oficial, «informaremos primero a Londres (...) como hacen los caballeros». Su viceministro, Serguéi Riabkov, señaló horas antes que la elaboración del paquete de medidas contra Reino Unido requiere «analizar todo con calma». Desde el miércoles, sin embargo, las autoridades rusas han venido avisando de que la respuesta a Londres es inminente.

Los analistas ofrecieron ayer dos versiones contrapuestas para explicar la lentitud del Kremlin a la hora de definir el «castigo». Unos creen que Moscú prepara medidas amplias y duras, mientras otros consideran que conviene dejar el asunto en suspenso hasta el lunes para que no interfiera en los comicios.

«Mucho ruido»

El opositor Alexéi Navalni afirmó ayer que «a Putin le interesa que el conflicto diplomático con Reino Unido haga mucho ruido» para agitar así los ánimos patrióticos y sacar músculo. «Obtendrá más votos acusando a los ingleses de querer desacreditar a Rusia sin pruebas y, de paso, desvía la atención sobre los verdaderos problemas que habría que tratar durante la campaña» como son, por ejemplo, la economía.

Pero a las medidas de Rusia respondería Reino Unido probablemente de inmediato con más expulsiones, sanciones o incluso congelando las cuentas corrientes en bancos británicos de los magnates más próximos a Putin. Tal escalada justo en la víspera de unas elecciones en las que el actual presidente parece tener asegurada la reelección podría ser contraproducente.

Tras el incendiario discurso sobre el estado de la Nación que pronunció Putin el pasado día 1, hablando de las nuevas y exclusivas armas nucleares que tiene Rusia para batir a Occidente, los sondeos registraron en las grandes ciudades del país una caída en la intención de voto hacia el jefe del Kremlin. Opositores como Guennadi Gudkov consideran que el discurso «militarista» de Putin asustó a mucha gente que quiere vivir en paz. Tras aquella exhibición de fuerza, el primer mandatario ruso tuvo que aclarar aprovechando distintas entrevistas y comparecencias que su país empleará su arsenal atómico «solamente si somos atacados con las mismas armas».

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